Creo que la clave del enfoque de Grijelmo está en explicar la gramática de forma cercana y comprensible, alejándose de los tecnicismos propios de la sintaxis. Para ello, utiliza analogías y metáforas que facilitan entender cómo funciona la lengua y cómo se construyen las oraciones de manera sencilla.
Su idea es que un lenguaje bien organizado también ayuda a ordenar las ideas, lo que permite expresarlas con mayor claridad. Un ejemplo de estas comparaciones es la del tren de la sintaxis: el sujeto sería el maquinista, el verbo la locomotora y los complementos los vagones.
Las principales claves didácticas del enfoque de Álex Grijelmo para enseñar gramática consisten en simplificar los conceptos técnicos y en utilizar analogías que relacionen el lenguaje con situaciones de la vida cotidiana. Una de las analogías que más me llamó la atención fue la similitud que el autor establece entre la lengua y la ropa. Según explica, la lengua se correspondería con el “traje” con el que nuestras ideas se presentan ante los demás. De la misma manera que no elegimos la misma vestimenta para una boda que para hacer deporte, la gramática también se adapta a la situación comunicativa. Expresarnos adecuadamente sería como vestir de manera correcta: influye en la imagen que los demás construyen sobre nuestro pensamiento y nuestro orden mental.
José Antonio Grijelmo presenta la gramática como una herramienta para expresarse con claridad, y no solamente como un conjunto de normas. Ilustra las reglas con ejemplos claros, como “Espero que vengas mañana”, para evidenciar su utilidad. Se enfoca en el lenguaje actual, señalando cuándo las normas pueden ajustarse al uso cotidiano, como al comenzar oraciones con “Pero”. Resalta la gramática como un recurso estilístico y promueve un pensamiento crítico, enseñando a utilizar las normas con juicio. Emplea un lenguaje amigable y comprensible, para que la gramática sea útil y contribuya a pensar, escribir y comunicarse de manera más efectiva.
Creo que una de las claves del modo en que Grijelmo explica la gramática es su intento de presentarla como algo útil y cercano, no como un conjunto de normas abstractas difíciles de entender. Por ejemplo, recurre a comparaciones y ejemplos cotidianos para explicar la sintaxis o la gramática, lo que ayuda a visualizar cómo funciona realmente la lengua y a acercar estos contenidos al alumnado. De esta manera, pueden utilizarlos como herramientas para comprender y construir el lenguaje en lugar de percibirlos como normas rígidas y aisladas.
Desde un punto de vista didáctico, también resulta muy interesante la idea de que comprender la estructura de la lengua ayuda a ordenar las ideas. Es decir, aprender gramática no solo sirve para escribir o hablar correctamente, también para pensar mejor y expresar lo que queremos decir con mayor precisión, algo que ocurre también cuando ampliamos el vocabulario disponible para comunicarnos. En este sentido, su enfoque contribuye a que el alumnado perciba la gramática como algo significativo y relacionado con su propia forma de comunicarse.
Grijelmo utiliza el corazón para explicar la gramática. Quizás esta sea la única manera que consiga esclarecerla en el aula: tras escuchar sus palabras, es impensable que un profesor apueste por una didáctica aséptica y marchita, así como es impensable que un alumno pase por alto que la gramática es como el cuerpo que habita. La de Grijelmo es una didáctica bella, fácil y honesta, una didáctica que, al fin, está a la altura de la exquisita gramática.
La propuesta de Grijelmo para abordar la didáctica de la gramática se asienta sobre una premisa fundamental: desmitificar la enseñanza tradicional centrada en la memorización de reglas. Sugiere, en su lugar, una comprensión orgánica y funcional del lenguaje; y aboga por observar de forma consciente cómo funciona cada una de las piezas y cómo se insertan las unas en las otras. Grijelmo señala, además, que la lengua es la ropa con la que nuestras ideas salen a defenderse al mundo y, por ende, la gramática nos permite ordenar el pensamiento.
Grijelmo propone plantear la enseñanza de la gramática como una herramienta para pensar y comunicarse mejor, intentando desvincularla de la dificultad a la que se la asocia. Plantea servirse de conocimientos y ejemplos vinculados con la realidad de los estudiantes para explicar las estructuras del lenguaje, utilizando una metodología inductiva para fomentar el aprendizaje significativo.
Tras ver el vídeo, creo que una de las ideas centrales del enfoque de Álex Grijelmo es intentar desdramatizar la enseñanza de la gramática. Frente a la visión tradicional que la presenta como un conjunto de reglas complejas y difíciles de memorizar, Grijelmo propone explicarla como un sistema que ayuda a comprender cómo funciona realmente el lenguaje; es decir, la gramática deja de ser un fin en sí mismo y pasa a entenderse como una herramienta para comunicarnos con mayor claridad.
Una de las claves didácticas de su propuesta es el uso de comparaciones y metáforas que facilitan visualizar conceptos que, en un enfoque puramente técnico, resultarían más abstractos. Por ejemplo, cuando compara la estructura de una oración con un tren en el que cada elemento cumple una función determinada, consigue que la organización sintáctica se entienda de manera más intuitiva. Este tipo de explicaciones permite acercar la gramática a la experiencia cotidiana del alumnado.
Otra premisa importante es la relación que establece entre lenguaje y pensamiento. Según plantea, cuando aprendemos a estructurar correctamente una frase también estamos aprendiendo a ordenar nuestras ideas. Desde esta perspectiva, la gramática no se limita a regular el uso de la lengua, sino que contribuye a desarrollar una forma de pensar más clara y precisa.
Además, su forma de explicarla evita presentar las normas como algo rígido o distante. Más bien invita a observar cómo se utiliza la lengua en la práctica y a comprender por qué ciertas construcciones funcionan mejor que otras según el contexto comunicativo. Esto contribuye a que la gramática se perciba como algo útil y aplicable, y no como una lista de reglas que hay que memorizar sin comprender.
En conjunto, podría decirse que las claves didácticas del enfoque de Grijelmo son: simplificar los conceptos sin perder rigor, utilizar ejemplos cercanos, relacionar la gramática con el pensamiento y mostrar su utilidad en la comunicación real. De esta manera, logra presentar la gramática de una forma más accesible y significativa, lo que puede resultar especialmente valioso en el contexto educativo.
Estupendo, han podido advertir con claridad las estrategias que propone Grijelmo, valiosísimas para motivar ya, de entrada, la aceptación de la reflexión sobre estas cuestiones... Saludos cordiales, Juany
En la introducción al curso "La gramática descomplicada", Álex Grijelmo explica el uso de analogías para facilitar la comprensión de la gramática. Para ello, compara la gramática con otras ramas del conocimiento cuyas estructuras resultan más familiares, lo que permite acercar estos contenidos al alumnado. De este modo, busca explicar la gramática de una forma clara y accesible, alejándose en la medida de lo posible de los tecnicismos propios de la sintaxis. Personalmente creo que es muy interesante este método, sobre todo para nosotros, pues tendremos una complicada labor al abordar la enseñanza de gramática en el aula.
En la introducción del curso “La gramática descomplicada”, Álex Grijelmo propone explicar la gramática a través de comparaciones sencillas. La idea es relacionarla con ámbitos que nos resultan más cercanos, de manera que su estructura se entienda mejor y no parezca algo tan abstracto. Así, intenta hacerla más clara y fácil de aprender, evitando en lo posible el exceso de tecnicismos propios de la sintaxis.
En mi opinión, es un enfoque bastante útil, especialmente para nosotros, ya que enseñar gramática en el aula no es una tarea sencilla y requiere encontrar formas accesibles y motivadoras de presentarla.
De las palabras del autor se extraen, a mi parecer, dos ideas fundamentales relativas a la enseñanza de la gramática. La primera de ellas es que la gramática es un hecho natural, no artificial. Es un hecho creado inconsciente e intuitivamente por nuestra especie y, bajo esta premisa, igualmente intuitivo puede y debe ser su aprendizaje. De alguna manera, creo que la gramática se adjetiva como “descomplicada” en el título de su obra precisamente por esto, porque no se trata de un artificio incomprensible creado por dos o tres expertos a años luz del hablante común. Se trata de algo creado por miles de hablantes comunes que, por ende, cualquiera que lo sea puede entender, si se aproxima a ella desde la curiosidad y la distensión y no desde la disciplina ciega y afanes memorísticos.
La segunda idea sobre la que creo que se basa la visión de Grijelmo sobre enseñar gramática es que su uso indica, a la vez que determina, lo ordenado que está nuestro pensamiento y lo mucho que podamos exigirle acometer empresas mayores. Así, mientras que un uso desordenado de la gramática remite a un pensamiento caótico (y, presumiblemente, lo provoca); emplear la palabra de forma coherente y organizada refleja lo opuesto, del mismo modo que nos capacita, o al menos, ejercita, para afrontar procesos mentales superiores y más complejos. De ello se puede colegir la importancia de su suficiente enseñanza en las aulas, al igual que de su potencial como indicador del nivel del alumnado. En esta línea, José Antonio Marina anotó, en el prólogo de una guía de animación lectora de Montserrat Sarto (1998), que la inteligencia es verbal, esto es, que la inteligencia es una realidad humana que descansa sobre la palabra y se articula mediante ella. Creo que las anotaciones de Grijelmo apuntan, en buena medida en esa dirección también.
La “Gramática descomplicada”, por todo lo expuesto, parece sostenerse sobre dos creencias: que es un hecho nacido de la intuición y, por lo tanto, intuitivo de aprender; y que actúa como espejo, a la par que como ejercicio, del potencial de nuestras mentes.
Considero que las ideas expuestas por Grijelmo en el vídeo son muy acertadas porque rompen con la idea de la gramática como un conjunto de reglas que solo hay que memorizar. Al usar analogías cercanas, como la de la ropa, consigue que se entienda mejor cómo funciona la lengua de forma más visual y significativa. Además, este enfoque hace que la gramática deje de ser algo abstracto y difícil, y pase a verse como una herramienta útil para comunicarnos mejor, lo que puede motivar mucho más al alumnado.
Después del visionado del video de Álex Grijelmo, pienso que su enfoque es distinto al que estamos acostumbrados a escuchar sobre la gramática, durante todo el vídeo intenta explicarla usando por ejemplo comparaciones o vinculando ideas con la realidad de las personas. Por ejemplo cuando dice: " la lengua es la ropa con la que nuestras ideas salen al mundo, por ello es importante la gramática" o " la forma en la cada persona estructura su gramática puede decirnos como es una persona". Con esto creo que nos hace llegar que la gramática sirve para expresarnos mejor y no solo para memorizar. Además, su propuesta hace que aprender la gramática al hacerlo de forma tan humanizada utilizando incluso el cuerpo humano, sea un aprendizaje significativo y conectado con la comunicación diaria.
Grijelmo plantea que la gramática se ha complicado más de lo necesario y que podría enseñarse de forma mucho más sencilla si se explicara con sentido, porque al final todos usamos la gramática cuando hablamos, así que no tiene mucho sentido aprenderla solo memorizando reglas sin comprenderlas. Por eso, propone explicarla con ejemplos claros y comparaciones cercanas, de manera que todo resulte más lógico y fácil de entender, también insiste en que la gramática es útil, ya que nos ayuda a expresarnos mejor y a ordenar nuestras ideas, así que debería enseñarse de forma más práctica.
El enfoque de Alex Grijelmo sobre la enseñanza de la gramática acierta de lleno al retirarle su fachada o apariencia muy academicista y ajena a la vida de los estudiantes. Al tratar la lengua como una herramienta viva y sumamente práctica, se consigue conectar la teoría de la sintaxis con la realidad cotidiana del hablante. Además, el uso de analogías, como la similitud entre la lengua y la ropa, ilustra perfectamente el concepto de adecuación y las propiedades textuales. Entender que las reglas pueden tener cierta flexibilidad dependiendo del contexto actual promueve un pensamiento crítico en los jóvenes.
Me parece que lo que dice Grijelmo es justo el cambio de chip que hace falta: bajar la gramática a la tierra y dejar de tratarla como un castigo de memoria. Al final, las palabras son el traje con el que vestimos lo que pensamos, y si no sabemos cómo ponérnoslo bien, nuestras ideas pierden toda la fuerza. La clave está en que los chicos descubran cómo pueden encajar las piezas del lenguaje a través de lo que ellos ya usan cada día, sin tanto tecnicismo vacío. En el fondo, enseñarles gramática es darles las herramientas para que aprendan a ordenar su cabeza y puedan defender sus argumentos con seguridad.
Creo que la clave del enfoque de Grijelmo está en explicar la gramática de forma cercana y comprensible, alejándose de los tecnicismos propios de la sintaxis. Para ello, utiliza analogías y metáforas que facilitan entender cómo funciona la lengua y cómo se construyen las oraciones de manera sencilla.
ResponderEliminarSu idea es que un lenguaje bien organizado también ayuda a ordenar las ideas, lo que permite expresarlas con mayor claridad. Un ejemplo de estas comparaciones es la del tren de la sintaxis: el sujeto sería el maquinista, el verbo la locomotora y los complementos los vagones.
Este comentario lo publiqué yo, Ana Marián.
EliminarLas principales claves didácticas del enfoque de Álex Grijelmo para enseñar gramática consisten en simplificar los conceptos técnicos y en utilizar analogías que relacionen el lenguaje con situaciones de la vida cotidiana.
ResponderEliminarUna de las analogías que más me llamó la atención fue la similitud que el autor establece entre la lengua y la ropa. Según explica, la lengua se correspondería con el “traje” con el que nuestras ideas se presentan ante los demás. De la misma manera que no elegimos la misma vestimenta para una boda que para hacer deporte, la gramática también se adapta a la situación comunicativa. Expresarnos adecuadamente sería como vestir de manera correcta: influye en la imagen que los demás construyen sobre nuestro pensamiento y nuestro orden mental.
José Antonio Grijelmo presenta la gramática como una herramienta para expresarse con claridad, y no solamente como un conjunto de normas. Ilustra las reglas con ejemplos claros, como “Espero que vengas mañana”, para evidenciar su utilidad. Se enfoca en el lenguaje actual, señalando cuándo las normas pueden ajustarse al uso cotidiano, como al comenzar oraciones con “Pero”. Resalta la gramática como un recurso estilístico y promueve un pensamiento crítico, enseñando a utilizar las normas con juicio. Emplea un lenguaje amigable y comprensible, para que la gramática sea útil y contribuya a pensar, escribir y comunicarse de manera más efectiva.
ResponderEliminarCreo que una de las claves del modo en que Grijelmo explica la gramática es su intento de presentarla como algo útil y cercano, no como un conjunto de normas abstractas difíciles de entender. Por ejemplo, recurre a comparaciones y ejemplos cotidianos para explicar la sintaxis o la gramática, lo que ayuda a visualizar cómo funciona realmente la lengua y a acercar estos contenidos al alumnado. De esta manera, pueden utilizarlos como herramientas para comprender y construir el lenguaje en lugar de percibirlos como normas rígidas y aisladas.
ResponderEliminarDesde un punto de vista didáctico, también resulta muy interesante la idea de que comprender la estructura de la lengua ayuda a ordenar las ideas. Es decir, aprender gramática no solo sirve para escribir o hablar correctamente, también para pensar mejor y expresar lo que queremos decir con mayor precisión, algo que ocurre también cuando ampliamos el vocabulario disponible para comunicarnos. En este sentido, su enfoque contribuye a que el alumnado perciba la gramática como algo significativo y relacionado con su propia forma de comunicarse.
Grijelmo utiliza el corazón para explicar la gramática. Quizás esta sea la única manera que consiga esclarecerla en el aula: tras escuchar sus palabras, es impensable que un profesor apueste por una didáctica aséptica y marchita, así como es impensable que un alumno pase por alto que la gramática es como el cuerpo que habita. La de Grijelmo es una didáctica bella, fácil y honesta, una didáctica que, al fin, está a la altura de la exquisita gramática.
ResponderEliminarLa propuesta de Grijelmo para abordar la didáctica de la gramática se asienta sobre una premisa fundamental: desmitificar la enseñanza tradicional centrada en la memorización de reglas. Sugiere, en su lugar, una comprensión orgánica y funcional del lenguaje; y aboga por observar de forma consciente cómo funciona cada una de las piezas y cómo se insertan las unas en las otras. Grijelmo señala, además, que la lengua es la ropa con la que nuestras ideas salen a defenderse al mundo y, por ende, la gramática nos permite ordenar el pensamiento.
ResponderEliminarGrijelmo propone plantear la enseñanza de la gramática como una herramienta para pensar y comunicarse mejor, intentando desvincularla de la dificultad a la que se la asocia. Plantea servirse de conocimientos y ejemplos vinculados con la realidad de los estudiantes para explicar las estructuras del lenguaje, utilizando una metodología inductiva para fomentar el aprendizaje significativo.
ResponderEliminar¡Buenas tardes!
ResponderEliminarTras ver el vídeo, creo que una de las ideas centrales del enfoque de Álex Grijelmo es intentar desdramatizar la enseñanza de la gramática. Frente a la visión tradicional que la presenta como un conjunto de reglas complejas y difíciles de memorizar, Grijelmo propone explicarla como un sistema que ayuda a comprender cómo funciona realmente el lenguaje; es decir, la gramática deja de ser un fin en sí mismo y pasa a entenderse como una herramienta para comunicarnos con mayor claridad.
Una de las claves didácticas de su propuesta es el uso de comparaciones y metáforas que facilitan visualizar conceptos que, en un enfoque puramente técnico, resultarían más abstractos. Por ejemplo, cuando compara la estructura de una oración con un tren en el que cada elemento cumple una función determinada, consigue que la organización sintáctica se entienda de manera más intuitiva. Este tipo de explicaciones permite acercar la gramática a la experiencia cotidiana del alumnado.
Otra premisa importante es la relación que establece entre lenguaje y pensamiento. Según plantea, cuando aprendemos a estructurar correctamente una frase también estamos aprendiendo a ordenar nuestras ideas. Desde esta perspectiva, la gramática no se limita a regular el uso de la lengua, sino que contribuye a desarrollar una forma de pensar más clara y precisa.
Además, su forma de explicarla evita presentar las normas como algo rígido o distante. Más bien invita a observar cómo se utiliza la lengua en la práctica y a comprender por qué ciertas construcciones funcionan mejor que otras según el contexto comunicativo. Esto contribuye a que la gramática se perciba como algo útil y aplicable, y no como una lista de reglas que hay que memorizar sin comprender.
En conjunto, podría decirse que las claves didácticas del enfoque de Grijelmo son: simplificar los conceptos sin perder rigor, utilizar ejemplos cercanos, relacionar la gramática con el pensamiento y mostrar su utilidad en la comunicación real. De esta manera, logra presentar la gramática de una forma más accesible y significativa, lo que puede resultar especialmente valioso en el contexto educativo.
¡Buenos días! Perdón, pero ¡ya voy en piloto automático!
EliminarEstupendo, han podido advertir con claridad las estrategias que propone Grijelmo, valiosísimas para motivar ya, de entrada, la aceptación de la reflexión sobre estas cuestiones...
ResponderEliminarSaludos cordiales, Juany
Buenas tardes.
ResponderEliminarEn la introducción al curso "La gramática descomplicada", Álex Grijelmo explica el uso de analogías para facilitar la comprensión de la gramática. Para ello, compara la gramática con otras ramas del conocimiento cuyas estructuras resultan más familiares, lo que permite acercar estos contenidos al alumnado. De este modo, busca explicar la gramática de una forma clara y accesible, alejándose en la medida de lo posible de los tecnicismos propios de la sintaxis. Personalmente creo que es muy interesante este método, sobre todo para nosotros, pues tendremos una complicada labor al abordar la enseñanza de gramática en el aula.
En la introducción del curso “La gramática descomplicada”, Álex Grijelmo propone explicar la gramática a través de comparaciones sencillas. La idea es relacionarla con ámbitos que nos resultan más cercanos, de manera que su estructura se entienda mejor y no parezca algo tan abstracto. Así, intenta hacerla más clara y fácil de aprender, evitando en lo posible el exceso de tecnicismos propios de la sintaxis.
ResponderEliminarEn mi opinión, es un enfoque bastante útil, especialmente para nosotros, ya que enseñar gramática en el aula no es una tarea sencilla y requiere encontrar formas accesibles y motivadoras de presentarla.
De las palabras del autor se extraen, a mi parecer, dos ideas fundamentales relativas a la enseñanza de la gramática. La primera de ellas es que la gramática es un hecho natural, no artificial. Es un hecho creado inconsciente e intuitivamente por nuestra especie y, bajo esta premisa, igualmente intuitivo puede y debe ser su aprendizaje. De alguna manera, creo que la gramática se adjetiva como “descomplicada” en el título de su obra precisamente por esto, porque no se trata de un artificio incomprensible creado por dos o tres expertos a años luz del hablante común. Se trata de algo creado por miles de hablantes comunes que, por ende, cualquiera que lo sea puede entender, si se aproxima a ella desde la curiosidad y la distensión y no desde la disciplina ciega y afanes memorísticos.
ResponderEliminarLa segunda idea sobre la que creo que se basa la visión de Grijelmo sobre enseñar gramática es que su uso indica, a la vez que determina, lo ordenado que está nuestro pensamiento y lo mucho que podamos exigirle acometer empresas mayores. Así, mientras que un uso desordenado de la gramática remite a un pensamiento caótico (y, presumiblemente, lo provoca); emplear la palabra de forma coherente y organizada refleja lo opuesto, del mismo modo que nos capacita, o al menos, ejercita, para afrontar procesos mentales superiores y más complejos. De ello se puede colegir la importancia de su suficiente enseñanza en las aulas, al igual que de su potencial como indicador del nivel del alumnado. En esta línea, José Antonio Marina anotó, en el prólogo de una guía de animación lectora de Montserrat Sarto (1998), que la inteligencia es verbal, esto es, que la inteligencia es una realidad humana que descansa sobre la palabra y se articula mediante ella. Creo que las anotaciones de Grijelmo apuntan, en buena medida en esa dirección también.
La “Gramática descomplicada”, por todo lo expuesto, parece sostenerse sobre dos creencias: que es un hecho nacido de la intuición y, por lo tanto, intuitivo de aprender; y que actúa como espejo, a la par que como ejercicio, del potencial de nuestras mentes.
Considero que las ideas expuestas por Grijelmo en el vídeo son muy acertadas porque rompen con la idea de la gramática como un conjunto de reglas que solo hay que memorizar. Al usar analogías cercanas, como la de la ropa, consigue que se entienda mejor cómo funciona la lengua de forma más visual y significativa.
ResponderEliminarAdemás, este enfoque hace que la gramática deje de ser algo abstracto y difícil, y pase a verse como una herramienta útil para comunicarnos mejor, lo que puede motivar mucho más al alumnado.
Después del visionado del video de Álex Grijelmo, pienso que su enfoque es distinto al que estamos acostumbrados a escuchar sobre la gramática, durante todo el vídeo intenta explicarla usando por ejemplo comparaciones o vinculando ideas con la realidad de las personas. Por ejemplo cuando dice: " la lengua es la ropa con la que nuestras ideas salen al mundo, por ello es importante la gramática" o " la forma en la cada persona estructura su gramática puede decirnos como es una persona". Con esto creo que nos hace llegar que la gramática sirve para expresarnos mejor y no solo para memorizar. Además, su propuesta hace que aprender la gramática al hacerlo de forma tan humanizada utilizando incluso el cuerpo humano, sea un aprendizaje significativo y conectado con la comunicación diaria.
ResponderEliminarGrijelmo plantea que la gramática se ha complicado más de lo necesario y que podría enseñarse de forma mucho más sencilla si se explicara con sentido, porque al final todos usamos la gramática cuando hablamos, así que no tiene mucho sentido aprenderla solo memorizando reglas sin comprenderlas. Por eso, propone explicarla con ejemplos claros y comparaciones cercanas, de manera que todo resulte más lógico y fácil de entender, también insiste en que la gramática es útil, ya que nos ayuda a expresarnos mejor y a ordenar nuestras ideas, así que debería enseñarse de forma más práctica.
ResponderEliminarEl enfoque de Alex Grijelmo sobre la enseñanza de la gramática acierta de lleno al retirarle su fachada o apariencia muy academicista y ajena a la vida de los estudiantes. Al tratar la lengua como una herramienta viva y sumamente práctica, se consigue conectar la teoría de la sintaxis con la realidad cotidiana del hablante. Además, el uso de analogías, como la similitud entre la lengua y la ropa, ilustra perfectamente el concepto de adecuación y las propiedades textuales. Entender que las reglas pueden tener cierta flexibilidad dependiendo del contexto actual promueve un pensamiento crítico en los jóvenes.
ResponderEliminarMe parece que lo que dice Grijelmo es justo el cambio de chip que hace falta: bajar la gramática a la tierra y dejar de tratarla como un castigo de memoria. Al final, las palabras son el traje con el que vestimos lo que pensamos, y si no sabemos cómo ponérnoslo bien, nuestras ideas pierden toda la fuerza. La clave está en que los chicos descubran cómo pueden encajar las piezas del lenguaje a través de lo que ellos ya usan cada día, sin tanto tecnicismo vacío. En el fondo, enseñarles gramática es darles las herramientas para que aprendan a ordenar su cabeza y puedan defender sus argumentos con seguridad.
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