Tarea: traslada lo comentado en clase respecto al proceso
comunicativo "dificultado", en la conversación entre Moriana y Güezo,
al escenario del aula. Comenta especialmente la incidencia de las tres R
(necesidad de un referente compartido, necesidad de minimizar el ruido,
tanto físico como emocional y necesidad de redundar) para que las
conversaciones sean exitosas, una vez que se garantiza el resto de los
elementos que intervienen en el proceso comunicativo (emisor,
mensaje...).
Con
este ejemplo se ha tratado de contemplar un modo alternativo de
"explicar" el esquema de la comunicación, sin duda, uno de los temas
estrella de la didáctica de la comunicación oral...
Ahondamos así en el debate entre
partir solo de la explicación contenida en un material didáctico per se (libro de texto, apuntes...) o ampliar y enriquecer a partir, en este caso, de un material auténtico (un texto literario: un romance de la tradición literaria oral).
Para completar la explicación, repasa asimismo el apartado de las máximas conversacionales (Grice, apunte Para el dosier 1).
¿Y qué hay de la Técnica del OMP?
Recuerda: si al escribir se organiza el texto en torno a dos aspectos básicos del discurso o lección recibida, y se controla el tiempo, estamos activando la técnica de escritura del OMP.
Habitualmente los dos principios básicos o claves de cualquier intervención oral en el aula serían:
a). Determinar qué enseñanza, principio, saber básico, moraleja... se extrae de la reflexión recibida.
b). Identificar qué resultó más difícil o confuso.
La técnica One Minute Paper invita a controlar la extensión (apenas media cuartilla) y tiempo de redacción
solicitada al estudiante (hasta 8', flexible). Es muy valiosa para verificar lo aprendido tras
una breve intervención magistral. Como
estrategia de aplicación en el aula caben dos opciones: (1) indicar al alumnado que, tras la
explicación que se vaya a exponer, se recogerá su percepción (con las
claves arriba indicada), o bien (2) sorprender...
Con 1 garantizamos un mayor control del aula (atención,
escucha activa...); con 2 logramos una evaluación espontánea. En ambos
casos se obtiene un pequeño "registro" del alumnado... pero con
diferencias en su tono y enfoque...
Probando, probando
ResponderEliminarHola soy Alejandra :)
ResponderEliminar¡Hola!
ResponderEliminarHola soy Clau
ResponderEliminarHola
ResponderEliminar¡Hola!
ResponderEliminarBuenas tardes
ResponderEliminarBuenas tardes :))
ResponderEliminar¡Hola!
ResponderEliminarHolaaaaa!!
ResponderEliminarHola!!
ResponderEliminarHola
ResponderEliminarHola
ResponderEliminarLa conversación entre los protagonistas del romance "El veneno de Moriana" fue condicionada por una serie de fallos de comunicación. En este caso, se trata de un malentendido provocado por la ausencia de las tres R que trabajamos en clase. En primer lugar, no existe un referente compartido entre los protagonistas. Por otro lado, ambos poseen ruidos emocionales diferentes, pues a Moriana la invaden los celos y el despecho, mientras que a Güezo lo domina el enamoramiento. Por último, se observa la ausencia de redundancia, pues si Moriana hubiera insistido en quién iba a ser la protagonista de la boda, no habría envenenado a Güezo.
ResponderEliminarA través de la conversación de Moriana y Güezo presente en el Romance "El veneno de Moriana" hemos podido trabajar la incidencia de las tres R, es decir, los tres elementos indispensables de la comunicación.
ResponderEliminarEn primer lugar, hemos recalcado la importancia del referente, es decir, la necesidad de que ambos participantes de la conversación compartan un referente, y se aseguren de ello. En este caso, este elemento no es compartido: ambos hablan de una boda, pero no de la misma.
Por otro lado, en toda conversación también se da el ruido, ya sea físico o emocional. Esto afecta directamente al proceso comunicativo. En este caso, la protagonista tiene un alto ruido emocional, como se observa en los primeros versos, lo cual afecta a su comportamiento posterior con su amado.
Finalmente, es necesario que se de la redundancia en toda conversación. En los presentes versos esta característica no se da, lo cual también afecta al desenlace. Se alude constantemente a una boda y al deseo de la joven porque su amado beba del vino. No obstante, Güezo no incide en que la boda será de ellos. Esto lleva a un claro malentendido.
De esta forma, hemos aprendido las máximas de la comunicación, y como estas pueden llevar a un desenlace fatal. Personalmente, lo que más difuso me pareció fue comprender lo referente a la redundancia, pues si bien se repite constantemente unos elementos, no se da en otros.
Si tenemos en cuenta el diálogo extraído del texto "El veneno de Moriana" podemos trabajar la incidencia de las tres "R": referente, ruido y redundancia.
ResponderEliminarEn primer lugar, entendemos como referente que tanto el emisor como el receptor estén tratando el mismo tema o asunto. Por ejemplo: en este fragmento vemos como no conversan sobre la misma boda.
Con respecto al ruido, hemos aprendido que aquello que sentimos, nos preocupa o ocupa nuestra mente altera el proceso comunicativo. En este caso, Moriana estaba preocupada porque Güezo iba a visitar al resto de "amigas".
Y finalmente, debemos recordar la redundancia, que es aquel elemento que se repite en diferentes códigos. En el diálogo la protagonista incide en que Güezo beba vino y se recurre también al motivo de la celebración de la boda.
Finalmente, lo que más confuso me ha resultado ha sido el concepto de la redundancia, pues no es tan fácil de ver y entender.
La comunicación es, posiblemente, el mayor tesoro del ser humano, lo que nos deja en claro que es totalmente necesario asegurarnos de que se efectúe de buena manera. Gracias al texto "El veneno de Moriana" hemos podido ver, aunque de forma algo exagerada, los problemas que podría traer una falla al respecto y hemos, sin duda alguna, entendido que tanto la redundancia, como el referente, como el ruido son elementos principales en el acto comunicativo; por mucho que en la ESO y Bachillerato se haga poco hincapié en ellos.
ResponderEliminarSin un referente común dos personas no están hablando realmente de lo mismo, sin la redundancia no nos estamos asegurando de que la otra persona comprenda la conversación y, sin tener en cuenta el ruido corremos el riesgo de presuponer que todo va bien en momentos donde no es así ya que la otra persona puede estar en sus cosas.
Esto, tratado junto a las máximas de la comunicación, nos deja entrever algo tan increíble como es el cerebro humano, pues, de forma subconsciente una vez se tienen estos elementos en cuenta, la propia mente los aplica en toda conversación. A veces incluso sin saber de ellos a nivel teórico.
Personalmente, si tuviera que decir lo que me parece más difuso, sería el ruido, pues se trata de algo mucho menos literal de lo que la palabra da a entender en primer lugar.
¡Hola! En la primera clase, aprendimos los fallos comunicativos dados en la conversación entre Moriana y Güezo, los protagonistas del romance "El veneno de Moriana". Estos pueden identificarse bajo la teoría de "las tres erres":
ResponderEliminar- El referente no es compartido, ya que, mientras Moriana cree que Güezo se casará con otra mujer, él se refiere a que la boda será con ella.
- El ruido emocional es distinto en casa caso, pues el de Moriana trata sobre los celos ante el supuesto matrimonio con otra mujer; y el de Güezo, sobre la boda que tendrá con Moriana.
- La redundancia no es activada por Moriana cuando es necesario; debería haberle preguntado a Güezo sobre la identidad de la prometida antes de pasar a la acción con el veneno.
Por otra parte, también fallan las máximas del principio de cooperación que propone Grice: la máxima de cantidad y la de modalidad o manera se ven afectadas por la escasa información y poca claridad del mensaje de Güezo, respectivamente; y la máxima de cualidad tampoco se da desde el momento en el que Moriana acusa a Güezo de que se casará con otra mujer, algo de lo que no tiene ninguna prueba aparte de sus propias conjeturas.
Me gustó la lección porque no recordaba claramente el concepto de las tres erres. Más allá de recordarlo, he podido comprobar su gran importancia en el proceso comunicativo, así como la del principio de cooperación de Grice, el cual desconocía.
Si trasladamos el proceso comunicativo “complicado” que se evidencia en la conversación entre Moriana y Güezo al contexto del aula, podemos comprender mejor las razones detrás del fracaso
ResponderEliminarde muchas interacciones educativas. En el relato, el malentendido no surge por la falta de los elementos fundamentales del esquema comunicativo, sino porque fallan ciertas condiciones que aseguran la efectividad del intercambio. En este sentido, adquieren especial importancia las tres R: referente común, ruido emocional y redundancia. En el diálogo literario, los hablantes no comprenden plenamente la situación comunicativa ni las intenciones del otro; en clase, esto sucede cuando el docente asume saberes previos que los discentes no tienen o no recuerdan. Una enseñanza efectiva requiere, por tanto, establecer o verificar ese referente común antes de continuar. La segunda R, la reducción del ruido, también es crucial. El ruido se refiere también a aspectos emocionales. En el relato, los sentimientos y las circunstancias dificultan la interpretación del mensaje. La tercera R, la redundancia, sirve como un mecanismo de apoyo. Repetir, reformular, ejemplos y resumir no es únicamente reiterar, sino garantizar que el mensaje ha sido entendido. Este enfoque permite explicar el esquema de la comunicación de forma más dinámica que la simple presentación teórica en un libro de texto. Comenzar con un material real, como un romance de tradición oral, enriquece la reflexión porque muestra la comunicación en práctica, con sus interrupciones y ambigüedades auténticas. El texto literario presenta un caso vivo que obliga a los discentes a inferir, interpretar y aplicar conceptos.
En este contexto, las máximas conversacionales de Grice también iluminan el análisis. En la conversación entre Moriana y Güezo se pueden identificar incumplimientos de estas máximas: información escasa o ambigua (cantidad), posible ocultación o sospechas (calidad), intervenciones que no se ajustan exactamente a la intención del otro (relación) o falta de claridad en la expresión (manera). Para comprobar si la comunicación ha sido efectiva, la Técnica del One Minute Paper (OMP) es muy útil. Al centrar la reflexión en dos puntos clave: por un lado, cuál es la enseñanza principal y qué ha sido lo más complicado o confuso; y por otro lado, se obliga al discente a activar su metacomprensión. Esta técnica no solo mide lo que se ha aprendido, sino que también indica si las tres R han funcionado: si el referente compartido se ha establecido, si ha habido ruido emocional y si la redundancia ha ayudado a entender mejor. Además, dependiendo de si se anuncia con anticipación o se aplica de manera inesperada, el OMP tiene diferentes matices. Si se informa con tiempo, se promueve la atención plena y el control del aula; si se utiliza sin previo aviso, se obtiene una respuesta más espontánea y evaluativa. En ambas situaciones, el docente recibe un “registro” breve pero significativo del proceso comunicativo.
En resumen, el análisis de la conversación entre Moriana y Güezo muestra que comunicar no es solo hacer una transmisión, sino asegurar condiciones de comprensión. En el aula, garantizar un referente compartido, minimizar el ruido emocional y utilizar redundancia estratégica, junto con respetar las reglas conversacionales, transforma la enseñanza en un verdadero intercambio en lugar de ser simplemente un acto de emisión unilateral.
A través del romance “El veneno de Moriana”, repasamos en clase el esquema de la comunicación (emisor, receptor, mensaje, código, canal, contexto, referente, ruido y redundancia) e hicimos especial hincapié en estos tres últimos elementos. La comunicación entre los dos personajes del romance, Güezo y Moriana, falla porque no se comparten las tres erres:
ResponderEliminar- El referente no es común, puesto que, si bien Güezo menciona que tiene una boda el domingo, Moriana ignora que la novia sea precisamente ella.
- El ruido es distinto entre ellos, ya que, mientras Moriana está cegada por los celos, Güezo se presenta allí para mostrarle su adoración.
- La redundancia resulta ineficaz porque, por un lado, Moriana no pregunta por la información y, por otro, Güezo no ofrece una explicación adecuada y detallada, la cual es clave en la oralidad.
Además, según la teoría de Grice, en la conversación falla también el Principio de Cooperación, en concreto:
- La máxima de cantidad porque existe un defecto de información por parte de Güezo.
- La máxima de cualidad porque Moriana no tiene pruebas para acusar a Güezo, pero, aún así, lo hace.
- La máxima de modalidad o manera porque no existe claridad en la comunicación.
La actividad me ha resultado muy interesante, ya que he podido conocer con mayor profundidad las máximas conversacionales. No ha habido nada que me haya sido especialmente complejo de entender, aunque sí se me hizo difícil recordar el referente, el ruido y la redundancia como elementos clave del proceso comunicativo.
Durante la primera sesión de clase recordamos los elementos presentes en la comunicación y aprendimos una interesante metodología, la de las “3 R”, como recurso mnemotécnico para identificar los factores que realmente determinan la eficacia comunicativa: referente compartido, ruido y redundancia. El romance titulado El veneno de Moriana nos ha servido para ilustrar cómo la comunicación fracasa cuando no se cumplen estas “3 R”.
ResponderEliminarEl referente es la realidad a la que alude el mensaje y se considera compartido cuando emisor y receptor se refieren al mismo tema. En este romance, Moriana y Güezo no lo comparten, ya que cada uno se refiere a una boda distinta: Güezo quiere pedirle matrimonio a Moriana, mientras que ella interpreta que él la está invitando a su boda con otra mujer.
El ruido se corresponde con las posibles interferencias, tanto físicas como emocionales, que dificultan la comunicación. En la conversación entre los protagonistas existe un claro ruido emocional: Moriana se muestra despechada porque cree que Güezo va a casarse con otra mujer, mientras que él se siente ilusionado porque pretende pedirle matrimonio.
La redundancia consiste en la repetición o ampliación de la información para garantizar la correcta comprensión del mensaje. En este caso, Moriana no reclama aclaraciones ni más información que le permitan confirmar con quién va a casarse Güezo, lo que contribuye al malentendido.
En cuanto a las máximas de Grice, tampoco se cumplen en el romance. La información que Güezo ofrece a Moriana no resulta ni suficientemente clara (máxima de modalidad) ni adecuada en cantidad, pues es demasiado breve (máxima de cantidad). Asimismo, no se respeta la máxima de cualidad, ya que Moriana acusa a Güezo de casarse con una de sus amigas sin tener pruebas, ni la máxima de relación, puesto que las intervenciones no siempre guardan una conexión directa con lo que se está diciendo.
Esta actividad me parece muy oportuna y necesaria para el alumnado, ya que constituye una alternativa más amena para trabajar los elementos de la comunicación y favorece un aprendizaje significativo al mostrar de manera práctica cuándo la comunicación no resulta eficaz. En general, los conceptos son fáciles de comprender, aunque el que me costó algo más asimilar fue el de ruido.
El análisis del diálogo entre Moriana y Güezo en el romance El veneno de Moriana nos ha permitido comprender cómo un proceso comunicativo puede fracasar cuando no se cumplen determinadas condiciones básicas. A partir de este texto literario, trabajamos especialmente las llamadas “tres R” de la comunicación: referente, ruido y redundancia.
ResponderEliminarEn primer lugar, se evidencia la ausencia de un referente compartido. Aunque ambos personajes hablan de una boda, no se refieren a la misma realidad: Güezo alude a su enlace con Moriana, mientras que ella interpreta que él va a casarse con otra mujer. Esta falta de coincidencia en el tema central desencadena el malentendido.
En segundo lugar, el ruido —especialmente el emocional— desempeña un papel decisivo. Los celos, la inseguridad y el despecho condicionan la interpretación que Moriana hace del mensaje, mientras que Güezo, dominado por la ilusión y el enamoramiento, no percibe la confusión que se está generando. Estas interferencias internas alteran el intercambio comunicativo y dificultan la comprensión mutua.
Por último, la redundancia resulta insuficiente. No se ofrecen aclaraciones, reformulaciones ni precisiones que permitan confirmar la información. Si alguno de los interlocutores hubiera insistido, preguntado o ampliado el mensaje, el desenlace trágico podría haberse evitado.
Además, el diálogo también puede analizarse desde las máximas conversacionales del principio de cooperación de Grice. Se incumple la máxima de cantidad, por la escasez de información; la de modalidad o manera, por la falta de claridad; e incluso la de cualidad y relación, ya que se formulan acusaciones sin pruebas y algunas intervenciones no se ajustan plenamente a la intención comunicativa del otro.
Esta actividad ha resultado especialmente enriquecedora porque demuestra, de forma práctica y a través de un texto literario, que comunicar no consiste solo en transmitir un mensaje, sino en garantizar que existen las condiciones necesarias para que sea comprendido. Establecer un referente común, reducir el ruido emocional y emplear una redundancia estratégica son elementos clave tanto en la literatura como en el aula, donde la eficacia comunicativa determina en gran medida el éxito del aprendizaje.
La clase en la que trabajamos el romance de Moriana y Güezo pudimos comprobar que las "3R" son pilares de la comunicación eficaz y es que el esquema clásico de la comunicación (emisor-receptor-mensaje-código-canal) es insuficiente si no se gestionan las tres R en el proceso comunicativo.
ResponderEliminarEl caso de Moriana y Güezo nos enseña que, sin un Referente compartido (contexto y códigos comunes), el mensaje se pierde. Si lo trasladamos al aula, esto implica que el docente debe asegurarse de que el alumnado no solo "oye", sino que "entiende" desde su propia realidad. Asimismo, es vital minimizar el Ruido, no solo el físico, sino el emocional (barreras de actitud o ansiedad), y utilizar la Redundancia (repetición estratégica) para compensar las inevitables pérdidas de información.
Al aplicar las Máximas de Grice, entendemos que la comunicación es un acto cooperativo: si el docente no es claro (Modo) o no aporta la información necesaria (Cantidad), el "veneno" de la confusión bloquea el aprendizaje.
El aspecto más complejo radica en la gestión del ruido emocional y la aplicación de la Máxima de Relación de Grice. A veces, como docentes, damos por sentado que el referente es compartido cuando, en realidad, existe una brecha generacional o cultural que actúa como un ruido invisible. Identificar en qué momento la redundancia deja de ser aclaratoria para convertirse en monótona es el equilibrio más difícil de lograr en la interacción oral espontánea.
Usar materiales auténticos como un romance de la tradición oral es un acierto total: sacamos la lengua del encorsetado libro de texto y la llevamos al terreno de la emoción y el conflicto real, ¡como el de Moriana!
En primer lugar, me gustaría comentar que estoy encantada con la explicación del esquema de la comunicación que recibimos en clase porque, a parte de aprender tres nuevos elementos de cuya existencia desconocía, haberlo hecho a través de un material auténtico es un plus para el proceso de aprendizaje.
ResponderEliminarEs decir, de esta forma se logra trabajar un texto, en este caso un romance sefardita, junto a contenidos comunicativos de manera dinámica y significativa.
Además de los elementos de la comunicación conocidos por excelencia (emisor, receptor, mensaje, canal, código y contexto), existen otros tres que son de suma importancia: el referente, el ruido y la redundancia.
El referente es aquello que tanto el emisor como el receptor deben compartir para que la comunicación se produzca con éxito. En el texto, Moriana y Güezo no hablan de la misma boda.
El ruido puede ser físico y emocional y también debe ser compartido por ambos, hecho que no ocurre en el diálogo debido al despecho de la dama.
Por último, la redundancia es aquel elemento que, mediante expresiones o preguntas, permite asegurar el hilo de la conversación.
Por otro lado, existen numerosas teorías conversacionales entre las que destacamos el Principio de cooperación de Paul Grice integrado por cuatro máximas que persiguen una comunicación equilibrada, concreta y efectiva.
El análisis del diálogo entre Moriana y Güezo en el romance El veneno de Moriana nos ha permitido comprobar cómo la comunicación puede fallar cuando no se dan ciertas condiciones básicas. A partir del texto, trabajamos las “tres R”: referente, ruido y redundancia. En primer lugar, no existe un referente común: ambos hablan de una boda, pero no de la misma, lo que provoca el malentendido. En segundo lugar, el ruido (sobre todo emocional) condiciona la interpretación, ya que los celos y la inseguridad de Moriana, junto con el entusiasmo de Güezo, distorsionan el mensaje. Por último, la redundancia es escasa: nadie aclara, reformula ni verifica la información. También se incumplen varias máximas del principio de cooperación de Paul Grice, como las de cantidad y manera, por la falta de información y claridad. Esta actividad demuestra que comunicar no es solo emitir un mensaje, sino asegurar que se comprenda, algo fundamental tanto en la literatura como en el aula.
ResponderEliminarLa comunicación entre Moriana y Güezo se ve dificultada por la no presencia de las tres “erres”: un referente compartido, ruido mínimo y redundancia. En cuanto al referente, cada uno de estos personajes tiene una idea diferente de quién es la novia en la boda de la que se habla. Moriana piensa que es otra de las concubinas de Güezo, mientras que este, al hablar de una novia, se estaba refiriendo a ella. Por otra parte, la agitación emocional de Moriana al recibir la noticia suponía un nivel elevado de ruido emocional que influyó negativamente en que se comprendieran, así como tampoco contribuyó a ello la falta de redundancia: Güezo vino a especificar que su prometida era Moriana solamente al final. Este mensaje tendría que haberlo repetido en más ocasiones y, sobre todo, desde el principio.
ResponderEliminarAdemás de las tres “erres”, se vulneran, en el texto que nos ocupa, algunas de las máximas del principio de cooperación de Grice. La máxima de cantidad es la que se incumple de forma más evidente, puesto que, en la primera mitad del texto, Güezo habla de una novia, pero no de quién es esta. Podría anotarse que se transgrede esta máxima, también, por el hecho de que Moriana en ningún momento pregunta por la identidad de la chica, omite un interrogante que debía de haber planteado antes de pasar a la acción. Por añadidura a la anterior, se rompe la máxima de modalidad o manera, porque ninguno de los protagonistas se expresa de forma clara, directa y abierta.
Me ha parecido favorecedor refrescar, mediante este texto, tres elementos del sistema de la comunicación que no se suelen recordar tan fácilmente como los demás y que, como ha quedado de manifiesto, son indispensables para intercambios verbales exitosos. Del mismo modo, aunque ya había aprendido sobre ellos en el último año de la carrera, he considerado muy apropiado repasar las máximas de Grice, además, aplicadas a la literatura, por ser de las aportaciones más relevantes a la disciplina del análisis del discurso.
En clase trabajamos el esquema de la comunicación a partir del romance “El veneno de Moriana”, una forma mucho más dinámica de entender por qué a veces la comunicación falla. Aunque en el diálogo están presentes los elementos básicos (emisor, receptor, mensaje, etc.), lo que provoca el malentendido es la falta de las tres R: referente, ruido y redundancia.
ResponderEliminarPrimero, el referente compartido. Moriana y Güezo hablan de una boda, pero no de la misma. Ese detalle lo cambia todo. En el aula pasa algo parecido cuando creemos que el alumnado entiende un concepto igual que nosotros, pero en realidad no está partiendo del mismo marco de referencia. Si no comprobamos que todos hablamos de lo mismo, el malentendido está servido.
Después está el ruido, sobre todo el emocional. En el romance, los celos y la ilusión distorsionan la interpretación del mensaje. En clase, ese ruido puede ser nervios, falta de interés, cansancio o preocupaciones personales. Por eso no basta con explicar claro: también hay que cuidar el clima del aula y la parte emocional del aprendizaje.
La redundancia es la tercera clave. Nadie en el diálogo aclara ni reformula lo suficiente. En cambio, en el aula sí debemos repetir estratégicamente, explicar con ejemplos y comprobar si se ha entendido. No es repetir por repetir, sino asegurar la comprensión.
Además, al relacionarlo con las máximas conversacionales de Paul Grice, entendemos que comunicar implica cooperar: dar la información justa, ser claros, pertinentes y veraces. Si eso falla, aparece la confusión.
Para cerrar, la técnica del One Minute Paper me parece muy útil: resumir en pocos minutos qué idea principal me llevo y qué me resultó más confuso ayuda a organizar lo aprendido y a detectar si las tres R han funcionado. En definitiva, esta actividad demuestra que comunicar bien en el aula no es solo transmitir contenido, sino garantizar que realmente se entiende.
Revisar el esquema de la comunicación, ese concepto que dábamos por casi olvidado desde primaria, adquiere una dimensión mucho más práctica cuando lo enfrentamos a un texto de tradición oral como el romance de Moriana y Güezo. En esta escena de "comunicación dificultada", queda claro que no basta con que existan los elementos básicos del proceso; si falla el referente compartido entre los interlocutores, el ruido emocional empaña el canal y no se activa una redundancia que dé seguridad al mensaje, la interacción colapsa de forma inevitable.
ResponderEliminarEste ejercicio nos sitúa de lleno en el debate sobre el uso de un material auténtico frente al didáctico per se; mientras el manual nos ofrece una teoría aséptica, el romance nos obliga a aplicar las máximas de Grice para descifrar un intercambio donde la verdad y la relevancia están en juego. Siguiendo la técnica del One Minute Paper, la enseñanza fundamental que extraigo es que el éxito de una conversación en el aula depende de gestionar esos imprevistos del contexto que el libro de texto a menudo ignora; por otro lado, lo que me ha resultado más complejo de asimilar es identificar el límite exacto entre el ruido emocional y la ausencia de un referente común, ya que en la práctica docente ambas barreras suelen aparecer entrelazadas.
La conversación entre los jóvenes amantes muestra que, si uno de los elementos claves de la comunicación no está presente, el proceso comunicativo no se completa. El ruido emocional que ambos personajes tienen, combinado con la falta de un referente compartido y la falta de explicaciones sobre la situación que ambos viven provoca que el proceso comunicativo entre Moriana y Güezo no surja efecto.
ResponderEliminarSi lo relacionamos con las máximas conversacionales de Paul Grice vemos que la comunicación necesita de la implicación y cooperación de los interlocutores. Si esta cooperación falla, falla todo el proceso comunicativo.
El diálogo entre Moriana y Güezo en el romance “El veneno de Moriana” muestra cómo un malentendido puede surgir cuando no se cuidan ciertos aspectos básicos de la comunicación.
ResponderEliminarPor un lado, no comparten el mismo referente: ambos hablan de una boda, pero no de la misma. Desde el principio están pensando en realidades distintas. A esto se suma el ruido emocional: los celos y la inseguridad de Moriana influyen en cómo interpreta lo que oye, mientras que Güezo, ilusionado, no percibe la confusión. Finalmente, falta redundancia: nadie aclara, pregunta o reformula para asegurarse de que el mensaje se ha entendido bien.
Si lo relacionamos con el principio de cooperación de Paul Grice, también vemos que falla la claridad y la cantidad de información. Al final, esta escena nos recuerda que comunicar no es solo hablar, sino comprobar que realmente estamos entendiendo y siendo entendidos.
Hola! :) Sin duda, la elección del romance El veneno de Moriana como herramienta didáctica me ha parecido original y pertinente a la hora de reformular la enseñanza del clásico esquema de la comunicación y solventar sus principales lagunas. Esto lo logra dado que es el vivo ejemplo de la regla de las "3R", a saber: carencia de un Referente (ambos protagonistas no hablan de lo mismo), Ruido emocional (asunciones previas que entran en juego en torno al acto comunicativo) y ausencia de Redundancia o Repetición para captar adecuadamente el mensaje. En este caso, el fallo en la comunicación desemboca en un trágico desenlace.
ResponderEliminarEn lo tocante a la técnica del One Minute Paper, resulta muy idónea para las sesiones de Lengua y Literatura, ya que obliga al alumno a sintetizar y captar la esencia de una explicación de una determinada duración para quedarse con una idea principal. Además, escribir bajo una cierta presión positiva estimula la agilidad mental y la capacidad de redacción concisa. Por último, cabe añadir que en el aula se pueden recoger físicamente en trozos de papel o también mediante herramientas digitales como Mentimeter o Google Forms para ver una nube de conceptos en tiempo real.
ResponderEliminarEn el romance "El veneno de Moriana" vemos cómo la comunicación falla si no hay una conciencia de las tres R de la comunicación. En este caso, el mensaje en sí no es incorrecto, pero se produce un malentendido entre los interlocutores.
ResponderEliminarPor ello el fallo se debe a:
- Referente: es aquello a lo que se refiere el mensaje y debe ser compartido por los interlocutores.
- Ruido emocional: las emociones interfieren en la interpretación del mensaje. Desde el primer verso se percibe que ella es una mujer despechada, mientras que él aparaece como un enamorado.
- Redundancia: consiste en pedir aclaraciones o repetir la información para asegurarse de que ambos hablan de lo mismo. En el romance esto no ocurre, por lo que el malentendido no se ha corregido.
Además, también se puede analizar este fracaso comunicativo a partir de las máximas conversaciones de Paul Grice. La conversación no tiene éxito porque no se respeta el Principio de Cooperación, y fallan las cuatro máximas: la máxima de cantidad, de cualidad de relación y de modalidad.
¡Estupendas reflexiones! Es interesante que infieran, finalmente, cuán relacionadas están las máximas de cooperación (ya su nombre o etiqueta lo subraya) con los tres principios o "R" repasados. El intercambio comunicativo eficaz merece que comprobemos, durante su transcurso, que todo va bien, que quienes participan de esa conversación están caminando por la misma vía, pero, sobre todo, en su mismo sentido o dirección...
ResponderEliminarSaludos cordiales, Juany
En clase se vio cómo una conversación puede fallar incluso cuando “en teoría” todo está bien montado (hay emisor, mensaje, etc.). El ejemplo de Moriana y Güezo lo deja claro, y es que si no compartimos contexto, hay ruido o no explicamos bien las cosas, la comunicación se rompe.
ResponderEliminarLas famosas 3R (referente compartido, reducir ruido y redundar) son clave en el aula porque básicamente conecta con lo que el alumnado ya sabe, cuidar el ambiente y no dar nada por entendido a la primera. Por otro lado, también encaja con Grice porque si no somos claros o no damos la información necesaria, mal vamos.
- Lo más importante que me llevo: comunicar bien no es solo hablar, es asegurarse de que el otro entiende.
- Lo más difícil: controlar el “ruido emocional”, porque no siempre se ve, pero influye muchísimo.
Soy Débora, que se me olvidó cambiar el nombre :)
EliminarEl diálogo entre Moriana y Güezo muestra muy bien que la comunicación no fracasa solo porque falte alguno de sus elementos básicos. En el romance hay emisor, receptor, mensaje, código, canal y contexto; sin embargo, la conversación termina en malentendido porque faltan tres condiciones decisivas para que el intercambio sea eficaz: referente compartido, control del ruido y redundancia.
ResponderEliminarLa primera “R”, el referente, resulta fundamental. Ambos personajes hablan de “boda”, pero no están pensando en la misma. Güezo interpreta las palabras de Moriana desde su propio deseo, mientras que ella se refiere a otra realidad. Es decir, utilizan la misma palabra, pero no comparten exactamente aquello a lo que esa palabra se refiere. Esto en un aula puede ocurrir con frecuencia; el docente puede dar unas indicaciones aparentemente claras y el alumnado entender algo distinto. Por eso, en clase no basta con decir, sino que hay que asegurarse de que el referente sea común, concretar, ejemplificar y verificar la comprensión.
La segunda “R” es el ruido, y no solo el físico, sino también el emocional. En el romance, Moriana está condicionada por el despecho y Güezo por la ilusión amorosa; ambos escuchan desde su estado afectivo, no desde una posición neutral. En el aula nos podemos encontrar con alumnos cansados, inseguros, con ansiedad, con necesidad de ser aceptados o el simple mal día. De ahí que enseñar no consista únicamente en transmitir contenidos, sino también en leer el clima emocional del grupo.
La tercera “R”, la redundancia, también es clave. Cuando una conversación es importante, no se puede confiar todo a una sola. También es necesario "reclamar" una explicación, cosa que en el romance nadie se detiene a aclarar.
En definitiva, la escena entre Moriana y Güezo recuerda que comunicar con éxito exige mucho más que hablar. Exige construir un referente compartido, reducir el ruido (especialmente el emocional) y redundar para asegurar la comprensión. Herramientas como el One Minute Paper resultan muy útiles porque permiten comprobar si realmente todos hemos estado hablando de lo mismo... o si la comunicación, como en el romance, se nos ha escapado el sentido.