martes

286. Integrando contenidos (saberes básicos) desde la selección creativa...

 

Localiza este recorte de "material auténtico" en el dosier del Módulo 3 


Esta dinámica es toda una excusa motivadora y creativa para repasar en el aula cuestiones básicas de morfosintaxis (conceptos de sintagma, núcleo, transitividad, concordancia de género y número...).

A partir de este material auténtico (relato hiperbreve) que parece "invitar" a crear una historia personal (desde la selección o el desecho), proponemos que el estudiante (Tarea) construya su propia historia. 

Para ello elegirá entre las alternativas que se le presentan -en el propio texto- de sujeto o actantes, verbos o acciones, complementos... pero conservando y respetando intacto el final: y así se volvió tierra... ¿Se atreven? Se trata de elegir y de tachar para reconstruir el relato...

Es, además, una oportunidad para repasar las propiedades textuales (coherencia, cohesión, adecuación) ¿Se cumplen? ¿Se acerca a los nonsense? ¿Ecos de Cortázar, de Gómez de la Serna?
 
 
 
Y aquí, lo que el autor del minirrelato, que ve este ejercicio en nuestro edublog,  nos expone... 
 

 
 

22 comentarios:

  1. Dailos Cabrera17:30

    Una noche el anciano que estaba enamorado sintió las primeras punzadas creadoras de la transfiguración. Pensó la piedra y con ella unificó el tiempo para luego con el dedo omitirlo en el mundo, y así se volvió Tierra.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo17:39

    Una noche el joven que estaba enamorado sintió las primeras punzadas formadoras de la inundación. Anudó la jarra y con ella aplastó el remo , para luego con el codo omitirlos en el volcán, y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar
  3. Ariadna Alonso18:29

    Una tarde el joven que estaba enamorado sintió las primeras sacudidas precursoras de la helada. Recordó la jarra y con ella aplastó el caracol, para luego con el pie cribarlos en el bosque, y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar
  4. Cristina18:32

    Una noche el joven que estaba enamorado sintió las primeras notas creadoras de la inundación. Recordó la jarra y con ella bautizó el roble, para luego con el dedo podarlo en el mundo, y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar
  5. Nayara23:05

    Una mañana, el joven que estaba confundido, sintió las primeras punzadas multiplicadoras de la helada. Corrigió la mirilla, y con ella, unificó el caracol, para luego con el dedo podarlos en el volcán, y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar
  6. Paula Redondo19:39

    Una tarde, el anciano, que estaba moribundo, sintió las primeras punzadas extinguidoras de la acción. Recordó la espita y, con ella, bautizó el roble, para siempre con el dedo fecundarlo en el bosque, y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar
  7. Sara Cabrera20:43

    Una tarde, el anciano, que estaba moribundo, sintió las primeras reminiscencias formadoras de la cosecha. Miró la aceitera y con ella unificó el tiempo para, a veces, con el dedo podarlo en el día, y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar
  8. MIRIAM JAMAICA12:58

    Una mañana, el joven paseaba por la ciudad mientras evocaba frases desconcertantes de un sueño. Miró el cielo, tocó una piedra del camino y siguió andando en silencio. En ese momento, se dio cuenta de que todo regresa inevitablemente al mismo punto, y así se volvió en tierra. . .

    ResponderEliminar
  9. (Fabio Moreno)
    Una noche, el niño que estaba confundido sintió las primeras punzadas precursoras de la helada cosecha. Miró la piedra y con ella lijó el tiempo. Vino para luego después, con el dedo, cribarlo en el bosque, y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar
  10. Alejandra11:43

    Una noche, el joven que estaba enamorado, sintió las primeras punzadas creadoras de la inundación. Miró la piedra y con ella aplastó el tiempo, para luego con el pie omitirlo en la cueva, y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar
  11. ANA MARIÁN10:14

    Una noche el anciano que estaba prófugo sintió las primeras punzadas de la inundación de la cosecha. Recordó la podadora, roció el roble para luego fecundarlo en el bosque, y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar
  12. Talía10:45

    ¡Buenos días!

    Una noche, el niño que estaba asombrado sintió las primeras punzadas creadoras del viento. Tocó la piedra y con ella quebró el tiempo, para luego con la mano esparcirlo en el bosque, y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar
  13. Viva la creatividad... Es harto difícil proponer este juego por la selección de términos contenidos en el texto original...Pero es una excusa para reflexionar sobre funciones, categorías, adecuación sintáctica y, por qué no, para hablar también de la "voluntad de estilo"...
    Saludos cordiales, Juany

    ResponderEliminar
  14. Anónimo14:10

    Una mañana, el niño que estaba moribundo sintió las primeras reminiscencias multiplicadoras de la cosecha. Imaginó la piedra, volteó la jarra, y con ellas consagró el caracol, para después con el codo fecundarlo con el clavo, y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar
  15. Joel14:11

    El anterior lo escribí yo ("Una mañana, el niño que estaba...")

    ResponderEliminar
  16. Alba Martín16:44

    Una tarde el anciano que estaba moribundo sintió las primeras punzadas precursoras de la helada. Miró la piedra y con ellas consagró el roble, para luego con el dedo omitirlos en el bosque, y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar
  17. Aidee20:05

    Una mañana el joven que estaba confundido sintió las primeras punzadas creadas de la transfiguración. Anudó la piedra y con ella aplastó al tiempo, para luego con el dedo podarlos en el bosque, y así volvió a la tierra.

    ResponderEliminar
  18. Claudia Orihuela5:07

    Una mañana el prófugo que estaba confundido sintió las primeras punzadas formadoras de la acción. Pulió el yelmo y con él unificó el fusil, para luego perderlos en el volcán, y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar
  19. Pedro11:05

    Una noche el moribundo enamorado sintió las punzadas de la helada acción. Desnudó la aguja y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar
  20. Debora11:41

    Una noche el joven que estaba perdido sintió las primeras punzadas de la sequía. Tomó la piedra y con ella quebró el aire, para luego con el dedo sembrarlo en el bosque, y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar
  21. Inés23:14

    Una noche el anciano prófugo sintió las primeras sacudidas precursoras de la helada transfiguración. Fundió la mirilla, la artesa, la aguja y la reja y con ellas consagró el fusil y el tiempo para siempre con el dedo cribarlos en la tumba, y así se volvió tierra.

    ResponderEliminar