TAREA: ensaya cómo fortalecer la Escritura creativa (EC) de los estudiantes con la Técnica de la Expansión narrativa:
Continúa aportando unas breves líneas a uno de estos relatos hiperbreves. Aunque están concebidos como relatos "cerrados" por sus respectivos autores, quizá son susceptibles de ser ampliados...
Recuerda que la técnica de la expansión narrativa permite "crecer" un texto desde la creatividad individual (soluciones libres, verosímiles o no, el juego a "cambiarlo todo", el "que pasaría sí "de G. Rodari, el nonsense...), o bien desde la imitación persiguiendo la suplantación pero desde el "homenaje" (coherencia y continuidad discursiva "esperada"). Relatos tomados de Por favor, sea breve: Antología de Relatos Hiperbreves, de Clara Obligado (Ed. Páginas de Espuma, 2001)


152: Principalmente, porque las almas, además de ser sumamente existencialistas, no dejan rastro.
ResponderEliminar153: Aunque ninguno de los dos sabía si la infección de mística se sobrepondría al virus, o si tendrían al primer muerto viviente por partida doble.
160: Para cuando me asomé por la apertura del balcón, fue tarde, el ruido de un cuerpo espachurrándose contra el suelo no tenía salvación.
161: Me disculpo por ello, señor.
Corrección rápida, porque tuve un dedazo:
Eliminar153: Aunque ninguno de los dos sabía si la infección mística se sobrepondría al virus, o si tendrían al primer muerto viviente por partida doble.
Elijo continuar “Incógnita”, de Carmen Peire:
ResponderEliminarUna persona es lo que cree ser, lo que los demás opinan que es y lo que realmente es. Desde esta perspectiva, no se pudo averiguar quién cometió el asesinato.
Sin embargo, cuando cerraron el expediente, quedaron tres sospechosos idénticos: el que se declaraba inocente , el que todos señalaban y el que sabía exactamente cómo había ocurrido todo. Años después, cada uno siguió viviendo con su propia versión del crimen.
soy Ana Marián
Eliminar160: Salió por la puerta y de mi vida, llevándose con ella mi amor y su larga cabellera negra. Y entonces no quedó nada, absolutamente nada. Nada donde antes hubo todo. Nada de lo que algún día fuimos. No quedó ni un sentimiento al que aferrarse, ni un olor que recordar, ni unos ojos a los que mirar.
ResponderEliminar«Salió por la puerta y de mi vida, llevándose con ella mi amor y su larga cabellera negra. El cuerpo, sin embargo, deja un rastro allá por donde pasa, igual que la pasión. Durante el siguiente mes encontré pelos caoba en la cama, en la ducha, en el sillón y en el almohadón del que era nuestro gato. Junto a sus pedazos, recogía trozos de mí.»
ResponderEliminar"A primera vista"
ResponderEliminarVerse y amarse locamente fue una sola cosa. Ella tenía los colmillos largos y afilados. Él tenía la piel blanda y suave: estaban hechos el uno para el otro. Aunque los dientes de ella se desprendieran y la piel de él se endureciera, permanecerían unidos.
160: Si volvemos a encontrarnos solo lo saben el destino, el tiempo y el amor que todavía nos abrasa.
ResponderEliminar¡Hola! Escribo una continuación del microrrelato "A primera vista", de Poli Délano. Es la siguiente:
ResponderEliminarEl tomate soltó toda la agüilla como en una especie de alarido frutal. Paola lo disfrutó mucho hasta que fue consciente de la venganza de su amado: se había manchado toda.
Salió por la puerta y de mi vida, llevándose con ella mi amor y su larga cabellera negra. Su partida se llevó mis lágrimas y recuperé la vida. Abrí mi pecho y me devolví el alma.
ResponderEliminar"Salió por la puerta y de mi vida, llevándose con ella mi amor y su larga cabellera negra"
ResponderEliminarVacío de lo que en un momento edificamos de manera conjunta. No quedó ninguna emoción a la que aferrarme, ni señal de su fragancia en el ambiente, ni mirada en la que pudiera sumergirme.
¡Buenas noches!
ResponderEliminarComparto mi propuesta de aplicación de la técnica de la expansión narrativa a partir del microrrelato "A primera vista", de Poli Délano, incluido en "Por favor, sea breve: Antología de Relatos Hiperbreves" de Clara Obligado.
Texto original:
"Verse y amarse locamente fue una sola cosa. Ella tenía los colmillos largos y afilados. Él tenía la piel blanda y suave: estaban hechos el uno para el otro.".
Mi expansión:
Con el tiempo, aprendieron a moderar el instinto. Ella escondía los colmillos tras sonrisas ensayadas; él fingía no temer cada caricia. Descubrieron que el amor no siempre consiste en devorar o dejarse devorar, sino en elegir cada día no hacerlo. A veces, cuando la luna llena tensaba el aire entre ambos, recordaban quiénes habían sido al principio: hambre y ofrenda. Y sonreían, agradecidos de haber sobrevivido al primer bocado.
¡Hola! Escribo mi continuación al microrrelato "Salió por la puerta y de mi vida" [160], de Guillermo Cabrera Infante:
ResponderEliminar«Salió por la puerta y de mi vida, llevándose ella mi amor y su larga cabellera negra. Sus grandes ojos ya no volvieron a rodar hacia mí, su boca rosada no volvió a pronunciar mi nombre. Tras aquel golpe en la madera, comenzó la eterna pena de mi alma».
152. "Asesinato físico, psicológico o espiritual. Yo, ello y superyó. Al fin de cuentas, todo forma parte de un mismo ser o a la vez no".
ResponderEliminar153. "Y aun así, no podían ser el uno para el otro".
160. "Dejando para el recuerdo un peine con dos largos pelos, tan negros y finos como el corazón que ha dejado destrozado".
161. "Y no te encontré. Escarbé tan profundo que casi atravieso el Atlas de mi alma".
Verse y amarse locamente fue una sola cosa. Ella tenía los colmillos largos y afilados. Él tenía la piel blanda y suave: estaban hechos el uno para el otro. Aunque el abismo de la condición social se había abierto entre la pareja - ella pertenecía a una acaudalada familia de Transilvania-, decidieron no renunciar a la chispa de amor que había prendido el día anterior en aquella estación de servicio. Otro obstáculo que tuvieron que sortear fue, sin duda, la palidez y sensibilidad cutánea de él, pues a duras penas podía pasar largos ratos al sol sin achicharrarse y sus visitas a la playa escasearon. Sin embargo, ambos tenían claro que la belleza dormitaba en el interior.
ResponderEliminarContinuación de "Salió por la puerta y de mi vida" [160], de Guillermo Cabrera Infante:
ResponderEliminarY así, quedamos los tres, como tres tristes tigres en la tórrida y húmeda Habana.
ResponderEliminarHe elegido continuar el relato 161, “Ágrafa musulmana en papiro de oxyrrinco”, de Juan José Arreola.
ORIGINAL: "Estabas a ras de tierra y no te vi. Tuve que cavar hasta el fondo de mí para encontrarte."
CONTINUACIÓN: "Tuve que abrir un pozo en las entrañas del desierto, hasta lo más profundo del olvido, para recoger entre mis manos ahuecadas lo que fuimos alguna vez."
Oleeeeeee, con propuestas más apegadas al texto madre y otras que buscan transitar por otros caminos.... Con propuestas más "fisiológicas" frente a otras más líricas...
ResponderEliminar¡Viva la diversidad!
Saludos cordiales, Juany
Buenas tardes. He elegido el relato 161 para continuarlo. "Estabas a ras de tierra y no te vi. Tuve que cavar hasta el fondo de mí para encontrarte". Y fue así como casi llego a perderme en mi interior, solo para encontrarte a ti y devolverte tu amor.
ResponderEliminarHe elegido el microrrelato 153: "A primera vista"
ResponderEliminarVerse y amarse locamente fue una sola cosa. Ella tenía los colmillos largos y afilados; él tenía la piel blanda y suave: estaban hechos el uno para el otro. Cada encuentro era un juego de cautela y deseo, un baile entre la ternura y el peligro.
"Salió por la puerta y de mi vida" [160]
ResponderEliminarLe dije adiós al glutén y a mi casero, jamás volvería a caer en la tentación de vivir en la gran ciudad, nunca volveré a ver un café de especialidad.
Soy María Aswani
Eliminar153: Verse y amarse locamente fue una sola cosa. Ella tenía los colmillos largos y afilados. Él tenía la piel blanda y suave: estaban hechos el uno para el otro.
ResponderEliminar+ Pero no sabían quién devoraría primero a quién. Durante un tiempo fingieron ternura, hasta que el amor dejó de parecerles suficiente y empezó a parecerles "hambre". Entonces entendieron que no era una historia de amor, sino de supervivencia.
153: Verse y amarse locamente fue una sola cosa. Ella tenía los colmillos largos y afilados. Él tenía la piel blanda y suave: estaban hechos el uno para el otro.
ResponderEliminarAñadido: El banquete fue breve, pero la entrega absoluta. Al alba, ella sacudió las sábanas con una sonrisa de saciedad: jamás un amor la había dejado tan llena.