martes

285. Prestigiar y reivindicar...

 

"Nuestra lengua es la suma de nuestras maneras de hablarla, antes y después, tan lejos y tan cerca; tan rica que se abre a la innovación y se cierra al empobrecimiento, tan dura y dúctil como el agua, que se adapta al curso de la vida, sortea los obstáculos, admite las corrientes y golpea con fuerza sobre la roca que pretende impedir su paso, hasta erosionarla, superarla o vencerla. Porque nunca tuvo prisa. Dispone para engrandecerse de todos los siglos venideros" .

(Álex Grijelmo)

"Al contemplar esta hermosa riqueza del español insular se descubren hallazgos tan sorprendentes como al estudiar los guanchismos, arcaísmos, lusismos o andalucismos de sus hablas. Si tuviera que resumir en pocas líneas el resultado de mi trabajo, pediría disculpas por tener que copiar unas palabras mías: El español de Canarias es, simplemente, una variedad regional de esa entidad universal que se llama el español... El español de Canarias es tan buen español y de tan buena ejecutoria como el español de cualquier otro sitio; su característica está en esos elementos con que enriquece, da variedad y hace bella a la lengua común"   
(Manuel Alvar)
 
Tras la observación de algunos recursos mostrados en el dosier 3 (recortes sobre la proyeccción del idioma, ejercicios de aula sobre "La palabra local", fragmento motivador de la mejicana Ángeles Mastretta Don de lengua, o los fragmentos de esta entrada de Grijelmo y Alvar),
TAREA ¿se te ocurre alguna otra dinámica para reivindicar (y prestigiar) la fuerza de un idioma, su necesidad de conocerlo, su patrimonio, su "marca", su prestigio...?

23 comentarios:

  1. Dailos Cabrera17:02

    El español es un idioma que se reivindica por sí mismo, pues de manera general se conoce por el mundo la gran literatura hispana y con ello todo el potencial del idioma. No obstante, es innegable que algunas variedades están gravemente minusvaloradas para toda la potencia que tienen; entre ellas el español de Canarias. En las islas tenemos, posiblemente, uno de los dialectos hispánicos con más potencial desconocido, pues integra los últimos retazos de lenguas aborígenes que no están preservadas en ningún otro contexto. Así pues, ya no solo hablamos de rastros que nos dejan personas de todo el mundo por nuestra posición privilegiada en el mundo; sino de algo que ya está extinto.
    Por lo tanto, considero que para poner en relieve la variedad canaria, hay que dar mucho más peso tanto a la literatura como al folclore isleño. ¿Cómo puede ser que se hable de mitología clásica pero nunca se toque el nombre de Guayota, cuando el Teide tiembla cada dos por tres? ¿Por qué es conocido Zeus por nuestros jóvenes pero no Alcorac, también llamado Achamán? Peor aún, ¿cómo puede ser que el corrector de Google o de Word indiquen que están mal escritos los nombres de deidades isleñas por no reconocerlos?
    Se deben crear y poner en valor textos ya no solo de autores canarios en general, sino también crear habilidades relacionadas con mitos, leyendas y la mitología de las islas.

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  2. Cristina17:14

    Buenas tardes.

    A partir de los diferentes ejercicios que se recogen en el dosier 3, creo que sería interesante que el alumnado trabajara de manera cooperativa y participativa en una dinámica para prestigiar su variedad.

    Para ello, pueden realizar un mapa cultural, en el que evidencien el patrimonio de su lengua. La actividad consistirá en la elaboración de un gran mapa o mural donde recojan frases de canciones, obras literarias, películas con canarismos o expresiones canarias. Cada estudiante podrá escoger libremente aquella frase o expresión que más le guste, que le haya marcado o que tenga un significado especial para él o ella.

    Posteriormente, el mural se expondrá en los pasillos del centro con el objetivo de visibilizar el valor de la variedad canaria y mostrar el papel que la lengua tiene en la vida de nuestro alumnado.

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  3. Alejandra17:28

    Una dinámica interesante relacionada con la identidad, la lengua y la experiencia personal podría consistir en que cada estudiante, de forma individual, escoja una palabra de su variedad del español de su preferencia y que explique por qué la ha escogido y si tiene un carácter importante y personal. Una vez que todos los estudiantes han realizado esta actividad, se llevaría a cabo una puesta en común y una posterior elaboración conjunta de un mural de términos que relaciona cada estudiante con su identidad. Esta actividad tiene como objetivo fomentar el conocimiento del patrimonio cultural de los estudiantes y que valoren el prestigio de su variedad.

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  4. Paula Redondo17:43

    Para reivindicar la fuerza del español, su patrimonio y marca de identidad, se me ocurre trabajar en el aula las referencias culturales a través del cine. En concreto, propongo utilizar fragmentos de comedias españolas como, por ejemplo, "Ocho apellidos vascos", y analizar en gran grupo su lenguaje verbal y no verbal, los espacios, el vestuario, etc. Considero que es muy útil porque estas producciones son un retrato de la sociedad del país y permiten al alumnado conocer su cultura con mayor profundidad. Además, trabajar el humor, específicamente en el aula de ELE, es muy beneficioso para los estudiantes porque la comedia es el contexto que más favorece la aparición de expresiones idiomáticas. Asimismo, la parodia y el humor contienen muchas referencias culturales que, sin conocer bien el país, pueden pasar desapercibidas; por lo tanto, introducirlas y explicarlas en el aula es altamente fructífero.

    En definitiva, las producciones cinematográficas son también la marca y la fuerza de un idioma; y, por ende, sirven notablemente para reivindicar su prestigio.

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  5. Ana Marián22:56

    Para reivindicar y poner en valor nuestra lengua, he pensado en una actividad centrada en el origen del español y la etimología de las palabras.

    La propuesta consiste en entregar a cada grupo una tarjeta con cuatro palabras del español, por ejemplo: aceituna, chocolate, mojo y mermelada. A partir de ellas, el alumnado deberá investigar su etimología y reflexionar sobre la diversidad cultural que ha contribuido a formar nuestro idioma.
    La clase se organizará en grupos heterogéneos de cuatro personas. Cada grupo tratará de averiguar:
    - El origen etimológico de cada palabra
    - Su significado original.
    -Cómo llegó al español (por contacto cultural, comercio, conquistas, intercambio entre pueblos, etc.).
    - En qué lugares del mundo hispanohablante se utiliza con mayor frecuencia o si tiene alguna variante.
    -Alguna curiosidad o dato histórico relacionado con la palabra.
    Así, el alumnado podrá comprender que el español es una lengua formada a partir del contacto entre distintas culturas y pueblos, y tomar conciencia de la riqueza y diversidad de la misma.

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  6. Laura López19:15

    Una posible actividad para prestigiar la variedad canaria en el aula podría centrarse en la observación del habla cotidiana. Me parece importante que el alumnado tome conciencia del valor de su propia forma de hablar y que se luche contra la tendencia de algunos medios o sectores sociales que consideran la variedad estándar como el único modelo correcto.

    La dinámica consistiría en pedir al alumnado que, durante unos días, preste especial atención a las conversaciones que escucha en su entorno (familia, barrio, transporte público, etc.) con el objetivo de identificar canarismos, expresiones propias de las islas o rasgos fonéticos característicos de nuestra variedad. Posteriormente, con el material recogido, elaborarán un pequeño glosario en el que incluyan la palabra o expresión, su significado y el contexto en el que la escucharon.

    Como ampliación de la actividad, el alumnado podría entrevistar a una persona mayor de su entorno para recoger palabras o expresiones que se utilicen cada vez menos, reflexionando así sobre la posible pérdida de parte de este patrimonio lingüístico. De esta manera, además de trabajar contenidos lingüísticos, se contribuye a reforzar el prestigio de la variedad canaria y a valorar la lengua como parte de la identidad cultural del alumnado, una parte que merece la pena conservar y cuidar.

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  7. Nayara23:09

    Propongo la siguiente actividad para poner en valor la variedad canaria:
    La mayoría de los adolescentes escuchan música urbana y cantantes como Quevedo han creado canciones en las que se reivindican sus lugares de origen. El caso más reciente es "Ni borracho" del autor ya citado, canción en la que recoge una fiel descripción de tradiciones y lugares canarios, así como canarismos y expresiones de las islas.
    La actividad consiste en que en grupos, los alumnos creen una décima espinela (estrofa muy popular en nuestras islas) incluyendo canarismos e imaginario colectivo de Canarias.

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  8. Sara Cabrera12:20

    ¡Hola!

    Una dinámica educativa para reivindicar y prestigiar la variedad canaria o la propia del alumno sería la escritura de un cuento o una fábula en los que se incluya al menos una expresión o palabra dialectales que sus allegados utilicen a menudo. El elemento lingüístico debe tener cierto peso en la trama o en la identidad de los personajes.

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  9. MIRIAM JAMAICA13:08

    Propongo la siguiente actividad:
    Elige una palabra que te llame la atención o que sea característica de tu variedad canaria y explora su procedencia, definición y alguna anécdota interesante. Luego, redacta un relato conciso de entre 100 y 150 palabras que narre su historia, sus travesías y su propósito. Incluye una ilustración que simbolice su recorrido y concluye con una reflexión personal sobre la manera en que esta palabra aporta al español.

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  10. Daniela9:30

    Una dinámica que se me ocurre para reivindicar y poner en valor la fuerza del español podría ser la actividad “Las palabras que nos representan”. La idea sería que cada alumno o alumna eligiera una palabra o expresión que utilice en su entorno cotidiano, por ejemplo un canarismo o una palabra que escuche mucho en su familia, en su barrio o entre sus amigos.

    A partir de esa palabra, el alumnado tendría que investigar brevemente qué significa, de dónde puede venir y en qué contextos se utiliza. Después, escribiría un pequeño texto explicando por qué ha elegido esa palabra y qué relación tiene con su forma de hablar o con su entorno. De esta manera, la actividad no solo trabajaría el vocabulario, sino también la relación entre lengua, identidad y cultura.

    En una segunda parte, se podría hacer una puesta en común en clase, donde cada estudiante comparta su palabra y su explicación. Con todas ellas se podría elaborar un pequeño “diccionario del aula” o un mural con las palabras recogidas y sus significados.

    Creo que esta actividad puede ser interesante porque ayuda a que el alumnado entienda que el español no es una lengua única y homogénea, sino que está formada por muchas variedades que la enriquecen. En el caso de Canarias, además, permitiría poner en valor los canarismos y la variedad lingüística de las islas, que muchas veces se percibe como menos prestigiosa. En este sentido, reflexiones como las de Álex Grijelmo o Manuel Alvar recuerdan precisamente que la riqueza del español está en la suma de todas sus formas de hablarse.

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  11. Claudia Armas12:45

    Una actividad para reivindicar, en este caso, el español de Canarias, podría ser convertir al alumnado en "detectives de la memoria lingüística". El reto es que cada estudiante rescate de su entorno familiar una palabra que sientan especial, en desuso o puramente local, como gaveta, fechar, arveja o magua. En lugar de verlas como términos de segunda categoría o anticuados, en el aula investigamos su procedencia para descubrir sus raíces lusas, prehispánicas o del castellano antiguo. Al comprobar que sus palabras tienen una genealogía rica y global, el alumnado rompe con el complejo de inferioridad lingüística y entiende, como dice Alvar, que el español de Canarias es "tan buen español" como cualquier otro, con un prestigio impecable que enriquece la lengua común.

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  12. Talía10:32

    ¡Buenos días!

    A partir de las ideas de Álex Grijelmo y Manuel Alvar, creo que una vía interesante para reivindicar y prestigiar nuestra lengua en el aula es hacer que el alumnado deje de verla como algo “externo” (académico, normativo) y empiece a reconocerla como parte de su propia identidad y de su historia colectiva.

    En este sentido, propongo una dinámica titulada “La biografía de una palabra”.

    La actividad partiría de algo muy sencillo: cada estudiante elige una palabra o expresión que forme parte de su manera de hablar (puede ser un canarismo, una expresión familiar o una palabra que le resulte significativa). A partir de ahí, el reto consiste en reconstruir la “vida” de esa palabra, como si fuera un personaje.

    Para ello, el alumnado tendría que investigar:

    - De dónde procede (origen histórico o posible etimología).

    - En qué contextos se usa y quiénes la emplean.

    - Si existen variantes en otros lugares del mundo hispanohablante.

    - Qué matices culturales o emocionales tiene en su entorno.

    Con esa información, elaborarán un breve texto narrativo en el que cuenten el “viaje” de esa palabra a lo largo del tiempo, incorporando una pequeña reflexión final sobre por qué consideran que esa palabra enriquece el español.

    Como cierre, se podría hacer una puesta en común y construir un pequeño archivo colectivo (digital o mural) con todas las “biografías”, convirtiendo el aula en una especie de mapa vivo del español.

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  13. Magníficas aportacionesssss
    ¡¡Salvar la modalidad!!
    Saludos cordiales, Juany

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  14. Joel14:34

    Para prestigiar la fuerza de un idioma, hay que trasladarlo a contextos donde los estudiantes experimenten directamente sus colores o matices particulares y su peso identitario. Por ejemplo, mediante un taller de "Transformación dialectal", los alumnos reciben un fragmento del guion de un videojuego o un anuncio publicitario y deben adaptarlo a diferentes mercados hispanohablantes (español septentrional, español de México, Argentina...). Se reflexiona acerca de cómo la marca de un idioma se asienta en sus matices culturales. Otra dinámica interesante puede ser el proyecto "Museo sonoro del léxico", en el que los estudiantes deben realizar entrevistas a generaciones mayores de su entorno o rastrear determinadas fuentes locales para rescatar términos o usos léxicos o lingüísticos en desuso, inusuales en el contexto actual. Finalmente, con este material, documentan y diseñan en parejas o grupos un podcast breve o una especie de pista o mapa sonoro si cuentan con la posibilidad de realizarlo. Esta actividad pone de manifiesto que el idioma no es un bloque monolítico, sino un organismo vivo, atravesado por múltiples circunstancias. Además, se demuestra que la desaparición del vocabulario de cierto ámbitos implica perder formas precisas de interpretar la propia realidad y cultura.

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  15. María Aswani16:39

    El idioma es identidad y esta identidad tiene diferentes características que son: el dialecto. Se podría plantear un aprendizaje cooperativo en el que se vean las distintas variantes del español. Por ejemplo realizar un juego de adivinanzas, adivinar las variedades del español a través de diferentes fragmentos audiovisuales (canciones, fragmentos de películas etcétera) Además se podría hacer una recopilación de términos locales que pueden encontrar en su ambiente. Al final la lengua va cambiando y va evolucionando, lo importante es entenderlo desde la cultura.

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  16. Claudia18:45

    Una dinámica que se podría llevar a cabo para reivindicar el español de Canarias consiste en que, por grupos, los alumnos busquen o seleccionen palabras canarias y, a partir de ellas, creen una historia breve en la que utilicen dichas palabras. Posteriormente, cada grupo deberá contar su historia y explicar por qué eligieron esas palabras en particular. Además, deberán explicar el significado de cada término empleado, de manera que se valore y difunda la riqueza lingüística del español canario.

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  17. (Fabio Moreno)
    Lo que atrae una lengua es la fluidez a la hora de expresarla y sus características léxicas y fonéticas, así como la cultura, patrimonio y costumbres locales y generales de la zona en que se dice. Una buena forma de atraer el gusto por un idioma es con la música, haciendo que el alumnado escuche una canción popular típica o conocida para que aprecien la armonía, el ritmo o la elocuencia en la que se transmite la melodía en ese idioma. El español tiene la ventaja de tener un buen reparto de canciones con las que llamar la atención al alumnado hablante y no hablante del español. En lengua, se podría crear actividades en las que se tendría que adivinar y clasificar palabras comunes o propias de una región, en este caso con canarismos, catalogando por ejemplo en sustantivos, adjetivos o verbos las palabras que propondría el docente para la organización.

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  18. Aidee19:48

    Buenas tardes.
    Una dinámica educativa que puede ser efectiva en el aula para reivindicar la importancia de nuestra variedad del español sería que en sus casas o entornos más cercanos escuchen de forma activa y apunten aquellas expresiones o formas verbales que consideren que pertenecen al español en canarias para, posteriormente, llevarlas al aula y descubrir el origen de estas.

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  19. Pedro11:11

    Para trabajar la variedad canaria y reforzar su prestigio en secundaria, propongo la elaboración de un diccionario personal de canarismos. En este diccionario, los alumnos deberán recopilar voces y expresiones características del pueblo canario, para lo que podrán entrevistar a sus familiares más longevos y también poner la oreja en la calle: arrecha, zocate, "un viaje de...".

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  20. Debora11:32

    Se me ocurre que una dinámica interesante podría ser trabajar con el lenguaje que el alumnado usa en su día a día, por ejemplo a través de redes sociales o de su propia jerga. La actividad podría consistir en que el alumnado recopile palabras o expresiones que utilicen habitualmente y después analizarlas en clase, viendo de dónde vienen, qué significan realmente y cómo se relacionan con el español en general.



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  21. M.ª Belén12:10

    Podrían elaborar un mapa sentimental de las palabras. Cada estudiante llevaría al aula una palabra que sienta cercana; puede ser un canarismo, una palabra que use su familia, una expresión local o una voz que asocie a su infancia. Después tendría que explicar qué significa, de dónde la conoce, en qué contexto se usa y qué perderíamos si desapareciera. Con todas ellas se construiría un mural o mapa colectivo de aula.

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  22. Alba Martín12:40

    Dando vueltas a los textos de Grijelmo y Alvar, y para evitar el riesgo de que al ensalzar la variedad lingüística los alumnos acaben confundiendo un uso válido dialectal con un vulgarismo o pierdan de vista el contexto, se me ocurre una dinámica que podríamos llamar "El ropero de las palabras". La idea es trabajar la adecuación demostrándoles que el español es como un gran vestidor: no te pones bañador para ir a una boda, ni traje de chaqueta para ir a la playa, pero ambas prendas son útiles en su determinado contexto. En clase, les daremos un mensaje básico (por ejemplo, "me he equivocado de hora y no podré ir") y les pedimos que lo reescriban para cuatro escenarios distintos: un WhatsApp a su mejor amigo usando su jerga, una disculpa formal al director del instituto, un correo para una empresa y un mensaje para su abuela. Al ponerlos en común, el debate en el aula no será si una expresión es "buena o mala", sino si es la "adecuada" para ese escenario. Así hacemos realidad la cita de Grijelmo sobre un idioma "dúctil como el agua", enseñándoles a sentirse orgullosos de su variedad dialectal y su registro coloquial, pero haciéndoles comprender que el verdadero prestigio y dominio de la lengua consiste en saber cambiar de "traje" según la situación comunicativa.

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  23. Inés23:01

    La lengua es como la huella dactilar de un pueblo. Es su mayor seña de identidad. Por ser de lo que más representa a una comunidad, creo que es muy indicado, para prestigiarla, valorar, primero, todo lo que representa. Así pues, conocer los éxitos y figuras relevantes de la cultura de una región, país, o colectividad me parece una forma bastante eficaz de poner en valor la lengua a la que se adscriben. Por todo lo expuesto, propondría a mis estudiantes investigar sobre una serie de profesionales de la palabra, como escritores, periodistas o lingüistas, que sean canarios y que hayan tenido una trascendencia sustancial y carreras más brillantes de las que ellos sean conscientes. Les aportaría una nómina con nombres como el de Josefina de la Torre, Viera y Clavijo, Pino Ojeda, Cristina García Ramos o Fernando Delgado y les pediría, así, que crearan pequeñas infografías en torno a las vidas y éxitos de usuarios destacados de la variedad canaria.

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