Tarea: observación (chequeo) del Dosier III. En el Dosier III se advierten dos premisas importantes para abordar la didáctica de la Gramática.
1. El empoderamiento de la marca de nuestra lengua ha de contemplarse desde su dimensión panhispánica, y desde las perspectivas lingüística y literaria.
2. Por otra parte, la dosificación, el acomodo comunicativo, como una estrategia de implementación, también puede significar un abordaje más racional de la gramática en el aula.
Chequea el contenido del dosier III de modo que puedas diferenciar cuándo esa selección de materiales y recursos camina más en una dirección y cuándo en otra.
¿Fue así tu experiencia con la gramática en tu período previo de aprendizaje?
15 comentarios:
Materiales que se encaminan por el empoderamienro de la marca de nuestra lengua:
- Marta Mateo Martínez-Bartolomé, “El español es muy poderoso; sólo en
EE UU hay más hablantes que en nuestro propio país”
- “El espñaol, un filón huérfano de prestigio”.
- “Dejad la lengua en paz”.
- “La lengua oculta”.
- “El Quijote en versículos”.
- “Anglicismos o no, he ahí la cuestión”.
- Don de lengua de Ángeles Matretta.
Materiales que se encaminan por la codificación:
- “La obispa, pero ¿la soldado?”.
- “Singulares vocablos en plural”.
- “La palabra dificultada. ¿Se comparten códigos?”.
- Millas, El libro.
- “Palabras”.
- Subraye las palabras adecuadas de Luis Brito García.
- Viñeta de El País Semanal.
- Ortografía y normas idiomáticas.
- Viñeta de La Provincia.
- Texto y actividades de Nadar de Manuel Vicent.
- Revista de pasatiempos.
- Los dos anuncios finales que se muestran en el Dosier.
Paula Fernández Pérez y Shakira Morales Reyes
Nuestra experiencia con la gramática estuvo marcada por una enseñanza que, aunque intentaba dosificarse, carecía de una verdadera perspectiva panhispánica. El enfoque estaba muy centrado en la norma española, dejando de lado la riqueza de las variedades del español en otros países. Además, la falta de tiempo obligaba a cubrir los contenidos a toda prisa, con la sensación de que la gramática era un fin en sí misma y no un medio para mejorar la comunicación. Las reglas se aprendían de memoria, pero rara vez se exploraban en contextos reales o literarios que dieran vida a la lengua.
En nuestra opinión, faltaba espacio para reflexionar, experimentar y descubrir la gramática como algo más que un conjunto de estructuras cerradas.
Mi experiencia con el aprendizaje de la gramática, precisamente con la sintaxis, fue un tanto nefasto. Y es que, en cuarto de la ESO recuerdo dar las oraciones subordinadas y no llegué a aprender nada puesto que la profesora no nos impartía clases magistrales acerca de este bloque de sintaxis. Lo único que se disponía a hacer era mandarnos vídeos subidos a Youtube de otros profesores y pretendía que nosotros, los discentes, aprendiéramos las subordinadas de aquella manera.
Cabe decir, que en cursos anteriores, el método de enseñanza y aprendizaje en cuanto a la gramática se refiere era bastante rudo: se basaba en memorizar y dar casos concretos, más no se ampliaba el campo mostrando ejemplos de la vida cotidiana o haciéndonos reflexionar incidiendo en el porqué la gramática funcionaba de esa forma.
El Dosier III presenta dos enfoques fundamentales a comentar. En primer lugar, durante la clase se destacó la importancia de reivindicar nuestra lengua. Para ello, se pueden emplear diversas estrategias, como enfatizar el conocimiento del dialecto canario, permitiendo que los estudiantes se familiaricen con sus particularidades. En cuanto al ámbito literario, se subrayó la relevancia de conservar nuestro patrimonio literario, reconociéndolo como un elemento esencial de nuestra identidad cultural.
Asimismo, el dosier aborda la estrategia de dosificación en la enseñanza, lo que implica la implementación de actividades de manera progresiva para evitar una sobrecarga de información en el alumnado.
Si indagamos en el dossier encontramos un ejemplo de una noticia sobre Cervantes, que puede utilizarse para trabajar la primera premisa, el fortalecimiento de nuestro patrimonio lingüístico y cultural.
Por otro lado, también se presentan actividades estructuradas de forma escalonada que destacan la gramática como una herramienta comunicativa, más que como un conjunto de reglas rígidas, vinculándose así con la segunda premisa del expediente.
Respecto a la pregunta sobre nuestra experiencia previa con la gramática, tanto María como yo compartimos un proceso de aprendizaje similar. En gran medida, nuestra formación estuvo enfocada en un enfoque normativo, basado en la memorización de conceptos como los tiempos verbales, la concordancia y la sintaxis, dentro de un esquema estructurado.
No obstante, en ciertos momentos también se incorporó un enfoque más comunicativo, especialmente a través del uso de textos literarios y situaciones reales que facilitan la aplicación práctica de la gramática. Esto permitió conectar la teoría con el uso real del lenguaje, haciendo que el aprendizaje fuera más significativo.
Los recursos del Dosier III que propician la reivindicación del valor del idioma son los siguientes:
- El español es muy poderoso; solo en EEUU hay más hablantes que en nuestro país, entrevista a Marta Mateo Martínez-Bartolomé.
- El español, un filón huérfano de prestigio, Tereixa Constenla.
- Dejad la lengua en paz, Pedro Álvarez de Miranda.
- La lengua oculta, Mario Vargas Llosa.
- El Quijote en versículo, Alfonso Vázquez.
- La palabra dificultada, ¿compartimos código?
- Las lenguas indígenas alzan la voz en los libros.
- Palabras gastadas, Aida González Rossi.
- María Moliner, la obra de una sola mujer.
- Don de lenguas.
Por otro lado, también encontramos numerosos recursos, especialmente materiales auténticos que nos permiten activar la dimensión del ajuste o dosificación de la gramática:
- Anglicismos o no, he ahí la cuestión, Agatha de Santos.
- La obispa, pero ¿la soldado?, Alex Grijelmo.
- Entre añuft y dormibundo, Alex Grijelmo.
- Singulares vocablos en plural, Alex Grijelmo.
- A renovarse, Señorías, Alex Grijelmo.
- Rastros perdidos, Alex Grijelmo.
- La palabra dificultada, ¿compartimos código?
- A veces llegan cartas.
- La enciclopedia del universo Rosalía.
- Palabras.
- Güisqui no gustó, ¿gustará pirsin?
- Palabras gastadas, Aida González Rossi.
- De obsolescencias y obviedades, Humberto Henríquez.
- Ortografía y normas idiomáticas, Ricardo Senabre.
- Viñeta Carlos, La Provincia.
- El lenguaje de la basura.
- Nadar, Manuel Vicent.
- La falta de tiempo en el aula.
- La canción Voy andando como fiera, Maná.
Algunos apuntes de clase (material didáctico per se) que permiten activar el ajuste o dosificación de la gramática:
- El uso del español y los medios de comunicación.
- La palabra local.
- Recursos estilísticos con Maná (el documento).
Al mismo tiempo, mi experiencia en el aprendizaje de la enseñanza siempre se fundamentó en actividades de libro. Es por esto por lo que se trata de un aprendizaje lejos de la dosificación y, por supuesto, sin incidir en demasía en el valor de nuestra lengua, más allá del patrimonio literario y todo en cuanto a lo que la historia de la literatura se refiere.
Tanto mi compañera Tania como yo (Edgar) coincidimos en que nuestra experiencia con la gramática fue casi reveladora, por ejemplo, en los primeros niveles de la secundaria. Se nos había introducido a un extenso mundo de nomenclatura nueva que no habíamos visto ni estudiado previamente con respecto a la gramática (morfosintaxis, por ejemplo). La forma en la que estudiábamos el análisis sintáctico resultaba caótica y parecía que apenas mejoraba a medida que avanzábamos de nivel. Continuamente nos planteábamos más dudas que, a pesar de las explicaciones del docente y sus intenciones por aclararlas, no terminábamos de comprenderlas con totalidad. En nuestro caso, los contenidos de la materia de LCL se enfocaban más en el plano morfológico-sintáctico y en el léxico-semántico. Por ejemplo, profundizábamos bastante en estudiar la sinonimia, antonimia, homonimia, formación de palabras y análisis sintácticos. Dicho esto, nuestro modelo cumplía más la premisa del ajuste o la dosificación de los subsistemas lingüísticos de la lengua española que de enfatizar nuestro patrimonio cultural, por ejemplo, a través de la literatura. La carga de contenidos era mayor en el bloque lingüístico que en el literario. Apenas recordamos títulos puntuales como "La Celestina", "Coplas a la muerte de su padre" y "El Lazarillo de Tormes".
En el Dosier III hay diversos materiales que se encaminan a abordar la didáctica de la Gramática a través del empoderamiento de la lengua desde su dimensión panhispánica, como por ejemplo: “El español es muy poderoso; sólo en EEUU hay más hablantes que en nuestro propio país”, un artículo de Marta Mateo Martínez Bartolomé; “El español, un filón huérfano de prestigio”, un artículo de Tereixa Constenla; “Dejad la lengua en paz”, un artículo de Pedro Álvarez de Miranda; “La lengua oculta”, un artículo de Mario Vargas Llosa y “El Quijote en versículos”, de Alfonso Vázquez, entre otros.
Por otro lado, también hay diversos materiales que se encaminan a abordar la didáctica de la Gramática desde el enfoque de la dosificación, como los siguientes: Los artículos de Álex Grijelmo “La obispa, pero ¿la soldado?, “Entre añuft y dormibundo”, “Singulares vocablos en plural”, “A renovarse, señorías” y “Rastros perdidos”; “Palabras”; “Subraye las palabras adecuadas”, de Luis Brito García; diferentes viñetas de El País Semanal y La Provincia, entre otros.
Por último, cabe destacar que mi experiencia con la gramática en mi periodo de aprendizaje no fue nada buena, ya que me la enseñaron de una manera mucho más tradicional, a partir del libro de texto y no pude experimentar con otras metodologías de aprendizaje, además de que la gramática estaba muy enfocada en la norma española y canaria, por lo que no se contemplaban las diferentes variedades del español. En definitiva, todas las sesiones de gramática tenían un enfoque muy tradicional y memorístico, por lo que nunca llegué a llevar a cabo tareas para experimentar con el lenguaje ni a hacer uso de materiales auténticos o “realia” para aprenderla.
El dosier III presenta dos premisas o ideas-fuerza para abordar la didáctica de la Gramática, estas son la reivindicación del valor del idioma y el ajuste o dosificación.
En cuanto a la primera, podemos encontrar numerosos materiales auténticos que nos ayude, estos son algunos: “El español es muy poderoso; solo en EEUU hay más hablantes que en nuestro propio país” de Marta Mateo Martínez-Bartolomé; “El español, un filón huérfano de prestigio” de Tereixa Constenla; “Dejad a la lengua en paz” de Pedro Álvarez de Miranda; “La lengua oculta” de Mario Vargas Llosa; y “El Quijote en versículos” de Alfonso Vázquez.
Con respecto a la segunda, contemplamos también los siguientes recursos: “Anglicismos o no, he ahí la cuestión” de Ágatha de Santos; “Subraye las palabras adecuadas” de Luis Britto García; “Macanudo” de Liniers; “Revista de pasatiempos” de La Provincia; y “La palabra local” (ejercicios para repasar algunos rasgos de la modalidad canaria).
Mi experiencia previa en el aprendizaje de la gramática dejó bastante que desear. Recuerdo muy poco de la gramática que di en el instituto, pero sí que recuerdo hacer miles de análisis sintácticos sin reparar nunca en la ventajas que la comunicación podía ofrecer. Hoy reconozco que aprendí más gramática del español en la asignatura de Latín, cuando la profesora descubrió que no existía esa base en el alumnado y que sin ella no podía explicar la gramática de la lengua madre.
En el Dosier III se advierten dos premisas importantes para abordar la didáctica de la Gramática:
-El empoderamiento de la marca de nuestra lengua ha de contemplarse desde su dimensión panhispánica, y desde las perspectivas lingüística y literaria: “El español es muy poderoso; sólo en EEUU hay más hablantes que en nuestro propio país” de Marta Mateo Martínez-Bartolomé, “La lengua oculta” de Mario Vargas Llosa, “El Quijote en versículos”, “Qué será de las palabras”, “El español, un filón huérfano de prestigio”, “Dejad a la lengua en paz”, etc.
-Por otra parte, la dosificación, el acomodo comunicativo, como una estrategia de implementación, también puede significar un abordaje más racional de la gramática en el aula: “Anglicismos o no, he ahí la cuestión” de Ágatha de Santos, “La obispa, pero ¿la soldado?” de Álex Grijelmo, “Singulares vocablos en plural”, “Güisqui no gustó, ¿gustará pirsin?, entre otros.
En mi periodo previo de aprendizaje el profesor siempre utilizaba un libro, su instrumento de apoyo, para impartir los contenidos del curso. Sin embargo, la metodología no era la adecuada, ya que se centraba en un enfoque bastante tradicional en el que el alumno no tenía la opción de reflexionar ni la manera de transmitir el conocimiento por parte del docente era la correcta, puesto que no se realizaba de manera amena, no se llevaban a cabo actividades dinámicas y tampoco se utilizaban recursos y materiales diversos para intentar motivar al alumnado.
Asimismo, en asignaturas como sintaxis era más evidente la falta de base en algunos aspectos, ya que el docente muchas veces prefería “explicar” una gran cantidad de conceptos para cumplir los objetivos que aparecían en el libro, en lugar de ir más despacio y conseguir que la gran mayoría comprendiera los conceptos y fuera capaz de contar con una buena base para, posteriormente, profundizar en otros aspectos o continuar subiendo el nivel de dificultad.
El recurso “Subraye las palabras adecuadas” de Luis Britto García nos sería útil para trabajarlo en la ESO, concretamente en los grupos de 3º y 4º, debido a que nos permite, primero, en 3º volver a iniciarlos en la morfología y reactivar sus conocimientos y comprobar si existen lagunas que debamos suplir; y en 4º porque nos ofrece la posibilidad de ampliar estos conocimientos previos, repasar la gramática, así como la sintaxis o la prágmática del lenguaje.
I: En mi experiencia, cuando estaba en secundaria lo recuerdo justamente trabajando de esta manera. A partir de textos, realizábamos las actividades y teníamos que analizar morfológicamente las distintas clases de palabras. Recuerdo que, por ejemplo, para un sustantivo debíamos señalar si era común o propio, si era un verbo el tiempo, el modo, etc. Al empezar en cuarto de la ESO esto nos ayudó a desarrollar una mejor y más profunda comprensión de la sintaxis, culminando en segundo de bachillerato.
N: Mi experiencia con la morfología y la sintaxis fue algo más atroz y abrupta, puesto que mi primer encuentro con estas disciplinas fue en primero de la ESO y considero que el cerebro aún no ha madurado lo suficiente para estas abstracciones lingüísticas. No obstante, cuando alcancé el bachillerato de adultos pude aprender morfología y sintaxis y comprender cómo se relacionaban ambas gracias a mi profesora de Latín. Por lo tanto, también considero que lo ideal es trabajar en crescendo estas disciplinas de 3ºESO a 2ºBachillerato (aunque ahora no se esté impartiendo debidamente en el Bachillerato, pero eso es otro tema aparte).
En el propio dossier III existen también otros materiales muy interesantes para trabajar la gramática, la morfología, la sintaxis, la lexicografía e, incluso, la dialectología como “El lenguaje de la basura”, “María Moliner…” o “La palabra local”
Yeray Cabrera López
Dentro del Dosier III del curso tenemos una variedad de recursos de distinta índole para trabajar en el aula. Se pueden diferenciar claramente las dos premisas de las que habla el enunciado, por una parte, tenemos la del empoderamiento de nuestra lengua, con textos como “Dejad la lengua en paz” entre muchos otros. Por otra parte, tenemos la premisa de dosificación y acomodo comunicativo, con textos como “Palabras” entre una gran variedad más.
Bajo mi punto de vista, la primera premisa me resulta más interesante, aunque creo que en el aula son necesarias las dos para alcanzar el equilibrio ideal de enseñanza en nuestra especialidad.
Si tuviera que hablar de mi experiencia personal con la gramática en mis años como alumno, diría que fue una enseñanza “robótica” como a mi me gusta llamarlo. Todo carecía de alma, todo era hablar de teoría y poner en práctica con ejercicios aburridos y repetitivos en los que no se hablaba de nada más. Era como un castigo al que todos estábamos sometido en el aula, pero no sabíamos muy bien por qué. En ese entonces a nadie se le ocurrió llevar la asignatura por otros derroteros como se está haciendo en la actualidad, gracias a dios (o a los docentes, mejor dicho).
En el Dosier del Módulo III, podemos distinguir una doble perspectiva: (a) la reivindicación del idioma, de la “marca España”, por ejemplo, en las actividades “El español es muy poderoso; solo en EE. UU. hay más hablantes que en nuestro propio país”, “El Quijote en versículos”, “El uso del español y los medios de comunicación” o “Don de lengua”; (b) el ajuste, por ejemplo, en las actividades “La palabra dificultada… ¿Compartimos código?”, “Subraye las palabras adecuadas” (de Luis Britto García), “Cuidado” (de Juan José Millás), “Cafamaún” (de Susana Fortes), “Palabras” o “Güisqui no gustó, ¿gustará pirsin?”.
Esta (doble) perspectiva innovadora contrasta con el tradicional aprendizaje y enseñanza de la gramática. Los alumnos estamos acostumbrados —personalmente, viví esta forma de enseñar gramática— a percibir la gramática como un aprendizaje mecánico, sin contacto con la realidad. Consiste, simplemente, en hacer cajones y, prácticamente, adivinar cómo llamarlos (sujeto, complemento directo, atributo…). Por tanto, es comprensible que, a lo largo del tiempo, el alumnado haya ido aborreciendo la gramática. Se ha instalado en el imaginario colectivo la idea de que la gramática es algo aburrido, tedioso, “inútil” para el día a día. Sin duda, como nuevos docentes, debemos ayudar a romper con esta visión.
El contenido del Dosier III esta centrado en diversas perspectivas, con respecto al lenguaje como, la reivindicación del idioma, la dosificación y el ajuste de la gramática.
El empoderamiento de la lengua tenemos los siguiente artículos: "El español" , "Dejad la lengua en paz" , "La lengua oculta", "El Quijote en versículo", "La palabra dificultada ¿compartimos código?", "Las lenguas indígenas alzan la voz en los libros" y "Don de lenguas".
Dosificación y ajuste de la gramática: "Anglicismos o no, he ahí la cuestión", "La obispa, pero ¿la soldado?" ,"Entre añuft y dormibundo", "Singulares vocablos en plural", "A renovarse, Señorías", "Rastros perdidos", "La enciclopedia del universo Rosalía" y "Ortografía y normas idiomáticas".
En cuanto a la experiencia previa en el aprendizaje de la gramática; nuestras profesoras de lengua en lo general se centraron en la parte de literatura dejando un poico de lado la gramática. Pero es verdad que a lo largo de este aprendizaje en la asignatura de lengua se nos despertó el interés por la gramática aunque no se daba en profundidad en el aula. Tuvimos buena experiencia en el análisis morfosintáctico y, además nos gustaba mucho esta parte de la asignatura.
La enseñanza de la gramática debe equilibrar la riqueza panhispánica del español con una didáctica funcional y dosificada. Como señala Marta Mateo Martínez-Bartolomé, el español es una lengua poderosa con gran presencia global, lo que refuerza la necesidad de abordarlo desde su diversidad lingüística y literaria.
La dosificación de la gramática permite un acercamiento más natural y efectivo a la lengua, evitando su enseñanza como un “filón huérfano de prestigio”, que dice Tereixa Constenla, o una mera imposición normativa, como advierte Pedro Álvarez de Miranda en Dejad la lengua en paz. Cuando la gramática se integra en la comunicación, como propone El Quijote en versículo de Alfonso Vázquez, el aprendizaje se vuelve más accesible y significativo.
En mi experiencia, la enseñanza de la gramática a menudo estuvo marcada por un enfoque memorístico, con reglas y estructuras descontextualizadas. Sin embargo, cuando los contenidos se presentaban de manera dosificada y vinculados a la comunicación, el aprendizaje era más natural, en especial cuando se incorporaban textos literarios o discusiones sobre el uso real de la lengua.
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